El premier japonés, Naoto Kan, durante la conferencia de prensa.
El primer ministro japonés, Naoto Kan, admitió que es "difícil" determinar cuándo concluirá la crisis de la planta nuclear de Fukushima, generada a raíz del grave terremoto y tsunami ocurrido hace tres semanas en el noreste de ese país.
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"La estabilidad no se ha alcanzado, pero estamos preparados para cualquier situación posible y concebible" en Fukushima, indicó en rueda de prensa Kan. El primer ministro se mostró convencido de que "se conseguirá estabilizar" la planta a través de la refrigeración de sus reactores e indicó que se está trabajando con expertos y los ingenieros de TEPCO, operadora de la central.
"En cuanto (la central) se estabilice realizaremos un examen para identificar las medidas de seguridad que se deben adoptar", señaló Kan, que reiteró que se revisarán los problemas que condujeron al accidente y la política nuclear de Japón. Según el mandatario, "hay que definir cuál es la mejor combinación de energías", además de potenciar las fuentes que no generen CO2.
Kan afirmó que si TEPCO no tiene medios para hacer frente a las compensaciones por el desastre de Fukushima, "el Gobierno deberá ayudarles", aunque no mencionó la posibilidad de nacionalizar esa compañía, la mayor eléctrica de ese país.
Por otra parte, la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón volvió a criticar un nuevo informe de la empresa TEPCO, operadora de la central nuclear de Fukushima, en el cual ofreció datos erróneos sobre la radiactividad en la zona por segunda vez en una semana.
El organismo nipón para la seguridad nuclear afirmó que los datos sobre la contaminación del agua subterránea de Fukushima, que según TEPCO mostró niveles de yodo radiactivo 10.000 veces sobre el límite legal, no son fiables. La Agencia explicó que los análisis del agua cerca del reactor 1 de la central deberán ser revisados a la baja, ya que se detectaron errores en los programas de mediciones de la empresa para materiales como telurio, molibdeno o circonio.
El portavoz del organismo de seguridad, Hidehiko Nishiyama, calificó de "extremadamente lamentable" que la operadora haya ofrecido por segunda vez datos incorrectos de radiación en la planta en apenas una semana.
El domingo pasado, la eléctrica dijo que había detectado una concentración de radiactividad 10 millones de veces superior a lo normal en el agua que anegaba una zona del edificio de turbinas del reactor 2, pero después precisó que el dato era excesivo y debía ser analizado de nuevo.
"TEPCO afronta una grave situación y no está cumpliendo las expectativas de quienes están muy preocupados por la compañía. Sus datos deberían ser fiables", dijo Nishiyama, citado por la agencia local Kyodo.
La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón también criticó las condiciones en las que los operarios trabajan para controlar los reactores de Fukushima, al asegurar que no disponen de los dosímetros necesarios.
Algunos empleados comparten dosímetros -que miden las dosis de radiación absorbidas- mientras realizan una misma labor, algo que "no es deseable desde el punto de vista de la seguridad", según Nishiyama.
Fuentes de TEPCO citadas por Kyodo señalaron que el tsunami estropeó casi todos los 5.000 dosímetros de los que disponía la central y sólo 320 están en funcionamiento, aunque para ayer la empresa ya había conseguido otro centenar.
Los esfuerzos de las trabajadores se centran en vaciar tanques a fin de almacenar el agua contaminada con la radiación, que inundó varias zonas de las unidades 1, 2, 3 y 4 y dificulta las labores para enfriar los reactores. Además, está previsto que TEPCO comience a rociar con resina algunas zonas de la planta para evitar que el polvo radiactivo se extienda con el viento y la lluvia.
Está previsto que en dos semanas se viertan sobre la planta nuclear de Fukushima un total de 60.000 litros de resina.
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