Rescatistas Ucranianos retiran cuerpos de la zona.
El Servicio de Seguridad de Ucrania ha difundido en Internet la grabación de una supuesta conversación telefónica entre dos jefes de las milicias prorrusas que de ser cierta incriminaría a los separatistas y también a Moscú en ocultar pruebas del presunto derribo del avión malasio.
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En la grabación (no autentificada por ninguna fuente independiente), una voz identificada por Kiev como el comandante del batallón "Vostok", Alexandr Jodokovski, pide al que sería uno de sus hombres que supervise que se oculten las cajas negras del avión "para que no caigan en manos ajenas, de toda esa gente que os visita, la OSCE y demás".
"El destino de las cajas negras es primordial. Deben estar bajo nuestro control. (...) No es una petición mía, nos llega desde arriba, (...) y con esto me refiero a Moscú", dice un presunto comandante prorruso en el vídeo difundido a través de Youtube.
En otra conversación difundida por los servicios secretos ucranianos y grabada presuntamente hace dos días, al día siguiente del accidente, la voz identificada como Alexéi informa a su jefe de que sus hombres han encontrado "un barrilete naranja" que podría ser una de las cajas negras del avión.
Instantes después de que se conociera la existencia de la conversación grabada, los separatistas prorrusos reconocieron tener en su poder varios objetos que podrían ser las cajas negras del avión malasio.
"En el lugar de la catástrofe fueron localizados partes del avión parecidos a unas cajas negras. Están en Donetsk (...) bajo mi supervisión personal. Serán entregados a expertos internacionales en caso de que éstos lleguen", ha declarado el primer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD), Alexandr Borodái.
Borodái, ciudadano ruso convertido en el líder político más destacado de los sublevados, subrayó que "estos objetos no pueden ser entregados a representantes de Ucrania".
"Se debe a que en tal caso su integridad sería probablemente violado para falsificar los resultados de la investigación" del accidente, dijo el dirigente separatista.
El pasado día 18, el Gobierno de Kiev publicó otra grabación que contenía un audio con conversaciones entre guerrilleros rebeldes. En ella, los prorrusos reconocían que acababan de derribar un avión, concretaban la zona donde cayó el aparato y que se trataba de un avión civil.
Ante estos hechos, el presidente francés, François Hollande, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro británico, David Cameron, volvieron a exigir al presidente ruso, Vladimir Putin, que haya "acceso libre y total" a la zona de la catástrofe del avión de Malaysian Airlines para los investigadores internacionales.
"Si Rusia no toma inmediatamente las medidas necesarias, la Unión Europea sacará las consecuencias" en la reunión de sus ministros de Exteriores del próximo martes, advirtió la presidencia francesa en un comunicado, en una alusión apenas velada a nuevas sanciones.
Hollande habló por teléfono esta mañana, sucesivamente, con Merkel y con Cameron, con los que acordó reclamar a Putin que obtenga de los separatistas prorrusos que controlan la región donde se estrelló el avión tras ser derribado por un misil libertad de movimientos para que los investigadores "puedan cumplir su misión".
"Rusia debe entender que la resolución de la crisis ucraniana es más que nunca un imperativo tras esta tragedia que ha causado ultraje al mundo entero", subrayó el Elíseo.
Hollande se entrevistó ayer también por teléfono con su homólogo ucraniano, Petró Poroshenko, y ambos coincidieron en que "no se puede tolerar ningún obstáculo" a la investigación internacional porque resulta "crucial establecer pruebas indiscutibles de los hechos para sacar todas las consecuencias de este drama horrible".
París, Berlín y Londres se habían mostrado hasta ahora reticentes a llevar más lejos las sanciones europeas contra Moscú por la crisis ucraniana, pese a la presión estadounidense, pero el siniestro del Boeing de Malaysian Airlines ha modificado el escenario.
Francia tiene pendiente la entrega a Rusia -programada para el próximo otoño- de dos fragatas de tipo Mistral, un contrato al que se ha negado a renunciar.
Alemania tiene en Rusia a un socio comercial de primer orden, al que compra una parte de los hidrocarburos que necesita para su aprovisionamiento energético.
El Reino Unido, que hoy mismo acusó de Putin de obstaculizar la investigación sobre la catástrofe del vuelo MH-17, con el centro financiero de Londres, es un foco de atracción para muchos capitales rusos.
Finalmente. los servicios de rescate ucranianos han retirado la mayoría de los cuerpos localizados en campo abierto junto a la localidad de Grábovo. "Allí sólo quedan unas 20 bolsas con partes de cuerpos que no estaban enteros", dijo a Efe uno de los socorristas ucranianos entrevistado a pocos metros del lugar de la tragedia.
Otros testigos explicaron que el resto de los cuerpos localizados en la zona cero de la catástrofe fueron trasladados durante la madrugada a la vecina ciudad de Torez, donde fueron cargados en un tren para salir hacia la ciudad de Donetsk tras ser inspeccionados por expertos de la OSCE.
Los servicios de rescate ucranianos informaron de la localización de 198 de las 298 víctimas mortales del presunto derribo. Los cadáveres localizados en Grábovo fueron cargados en cinco vagones refrigerados que se dirigieron a Donetsk, donde serán trasladados a hospitales de esa ciudad hasta que puedan ser entregados a las autoridades ucranianas, según dijo uno de los líderes de los separatistas prorrusos.
"Estamos dispuestos a entregar los cuerpos a Mariupol (ciudad en el sur de la región de Donetsk, controlada por Kiev), porque ya tenemos problemas de sobra, pero Kiev tarda en tomar la decisión", dijo uno de los rebeldes prorrusos, Leonid Baránov.
Uno de los líderes de los sublevados, Serguéi Kavtaradze, explicó que los milicianos no tuvieron más remedio que llevarse los cuerpos de las víctimas que acabaron esparcidos en calles residenciales y viviendas particulares.
"Hemos recogido los restos esparcidos en las calles del pueblo, en los patios de las viviendas e incluso en alguna casa, donde acabaron al atravesar las azoteas. Dejarlos allí era imposible desde el punto de vista sanitario. Los cuerpos fueron llevados a Donetsk, donde permanecerán hasta que lleguen los expertos", dijo Kvartadze.