El Banco Central (BCRA) cerró la semana con una señal menos favorable para el mercado cambiario. La entidad monetaria volvió a comprar dólares, pero al menor ritmo semanal desde enero, mientras las reservas internacionales brutas encadenaron su cuarta baja consecutiva. La autoridad monetaria adquirió u$s50 millones este viernes 19 de junio, en una rueda de menor volumen por el feriado de Juneteenth en Estados Unidos, y llevó el saldo comprador mensual a u$s1.106 millones.
Las compras del BCRA marcaron su peor semana desde enero y las reservas cayeron por cuarta rueda seguida
La autoridad monetaria compró u$s50 millones este viernes y cerró la semana con un saldo positivo de u$s233 millones, el más bajo desde enero, en tanto, las reservas brutas retrocedieron otros u$s51 millones.
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Dólar blue hoy: a cuánto cerró este viernes 19 de junio
A cerró su peor semana de compras desde enero y las reservas cayeron por cuarta rueda consecutiva, en medio de una mayor presión cambiaria y una suba del dólar oficial.
El dato semanal marcó el principal cambio de tono. En una semana corta por el feriado local del lunes, el BCRA compró u$s233 millones, muy por debajo de los registros que había mostrado en abril y mayo. En lo que va de 2026, las compras netas acumuladas ascendieron a u$s10.853 millones, por encima del piso de la meta anual de acumulación de reservas, fijado en u$s10.000 millones.
Las reservas brutas, en tanto, bajaron u$s51 millones y terminaron en u$s47.368 millones. La caída estuvo explicada en parte por el retroceso del oro, que perdió 1,7% y habría restado cerca de u$s65 millones al valor contable de las tenencias del Central. Como contrapeso, el euro avanzó 0,17% frente al dólar, la libra subió 0,26% y el yen mostró una leve mejora, mientras el yuan permaneció estable.
La dinámica volvió a exponer una tensión que el mercado sigue de cerca, donde el BCRA continúa comprando divisas, pero cada vez con menor intensidad, y esas adquisiciones no alcanzan por sí solas para sostener una recomposición lineal del stock bruto. Pagos, encajes, movimientos con organismos y valuación de activos siguen incidiendo sobre el resultado diario.
El dólar oficial, en tanto, retomó con fuerza el sendero alcista. El mayorista subió $10 este viernes, hasta $1.461, y acumuló en la semana un avance de $33, equivalente a 2,3%. Fue la mayor suba semanal desde fines de abril y dejó al tipo de cambio en su nivel más alto desde mediados de enero. En lo que va de junio, la suba ya alcanza 3,8%.
Aun con esa corrección, el dólar se mantuvo lejos del techo de la banda cambiaria, que este viernes se ubicó en torno a $1.790, con una distancia de 22,5%. En el segmento de contado se operaron u$s408 millones y las compras del BCRA representaron cerca del 12% del total negociado.
El dólar minorista trepó a $1.480 para la venta en el Banco Nación, lo que ubicó al dólar tarjeta en $1.924. De acuerdo con el promedio de entidades financieras relevado por el BCRA, la divisa se posicionó en $1.481,94. Entre los financieros, el MEP avanzó 0,6% hasta $1.477,03, mientras que el contado con liquidación cayó 1,2% a $1.490,21, sin plena referencia externa por el feriado estadounidense. El blue bajó $5 y cerró a $1.480.
En futuros, la curva volvió a mostrar presión alcista. Los contratos operaron con subas generalizadas de hasta 0,58% en los tramos de 2026. El mercado priceó un dólar mayorista de $1.469,5 para fin de junio y de $1.636 para diciembre, con un volumen operado cercano a u$s1.257 millones. Las tasas implícitas quedaron en 1,61% mensual para junio, equivalente a 19,3% anualizado, y 1,69% para julio, o 20,22% anualizado.
La presión también se reflejó en las tasas en pesos. La TAMAR subió de 21,75% a 22,25%, mientras que la BADLAR avanzó de 20% a 21%. El movimiento acompaña un mercado que empieza a demandar mayor rendimiento para sostener posiciones en moneda local frente a una corrección más rápida del dólar oficial.
El vencimiento del TZV26, el nuevo foco de presión cambiaria
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) advirtieron que la presión cambiaria “no perfila a ceder en el corto plazo”. La sociedad de bolsa señaló que el spot ya había escalado hasta máximos nominales desde enero y que, más allá de factores puntuales, la suba del mes empieza a mostrar una recomposición más persistente del tipo de cambio.
El frente más sensible ahora pasa por el vencimiento del bono dólar linked TZV26, previsto para el 30 de junio. La Secretaría de Finanzas ofreció un canje por una LELINK a julio o por un dólar linked a 2028 y adjudicó u$s2.879 millones, con una aceptación cercana al 60% del valor nominal en circulación. Según PPI, quedaron unos u$s2.050 millones del TZV26 en manos privadas.
Ese remanente puede convertirse en demanda de cobertura. “Sabemos entonces que hay demanda de cobertura privada que no participó del canje que podría o bien pasar a demandar en el spot u optar por otro título dólar link antes del vencimiento del 30/06”, señaló PPI. Por eso, el menú que ofrezca el Tesoro en la licitación del 26 de junio será clave para evitar que esa presión termine trasladándose al mercado oficial.
Por ahora, no hay señales de una intervención agresiva del BCRA en instrumentos de cobertura. PPI indicó que el volumen en dólar linked subió, pero siguió lejos de los picos de la primera semana de junio, mientras que el interés abierto en futuros cayó u$s84 millones, explicado principalmente por la posición de junio.
El desafío para el Gobierno será sostener la acumulación de reservas en un contexto menos cómodo, con menor liquidación del agro, demanda privada más activa, vencimientos de cobertura cambiaria y un dólar oficial que empezó a recuperar terreno. El BCRA todavía compra, pero la semana dejó una señal clara: el margen para acumular sin convalidar más presión cambiaria empieza a estrecharse.
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