En medio de una enorme ola de calor que atraviesa el hemisferio norte, el rio Danubio bajó a niveles históricos su caudal de agua y reveló restos arqueológicos y militares que permanecieron sumergidos durante décadas. Solo en el tramo que divide a Rumania de Serbia, las autoridades locales avistaron más de 200 acorazados alemanes hundidos en 1944.
En Prahovo, territorio serbio, quedaron a la vista cascos oxidados y mástiles de barcos nazis, hundidos por la misma marina del Tercer Reich, con el fin de obstaculizar el paso de la ex URSS hacia el interior del Este de Europa. Los barcos pertenecían a la flota del Mar Negro, y hasta este martes se desconocía que estuvieran hundidos en las aguas del Danubio.
Además, muchos de estos cargueros con más de 80 años de historia permanecen llenos de explosivos, y los que se puedan extraer gracias a la sequía, serán detonados en campos militares para evitar cualquier accidente.
Un mamut en el Danubio búlgaro
Por otro lado, en Bulgaria, cerca de la ciudad de Ruse, se hallaron restos de un mamut lanudo, que vivió durante la Edad de Hielo. Nikolay Nenov, director del Museo Regional de Historia local, dialogó con medios locales y confirmó que se pudieron identificar mandíbula, colmillos, una escápula y un fémur, de un ejemplar joven. Según consignó Nenov, todos los restos se hallaban en el mismo lugar y en excelente estado de conservación. Este tipo de hallazgos se produce de manera excepcional cuando los niveles de los depósitos aluviales bajan de forma drástica.
El río cuenta con más de 2.800 kilómetros y atraviesa Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Serbia, Bulgaria, Rumania, Moldavia y Ucrania.
Hungría apagó por primera vez su única central nuclear por la histórica bajante del río Danubio
El gobierno de Hungría, comandado por el presidente Péter Magyar, apagó por primera vez en su historia la central nuclear del país, debido al bajo nivel de las aguas del Danubio, el más importante de la nación europea. Según aseguró el mismo mandatario, la planta nuclear de Paks podría estar inactiva durante varias semanas, mientras el río no vuelva a crecer. Ubicada a menos de 100 kilómetros de la sur de Budapest, opera a menos de la mitad de su capacidad normal, al producir 965 megavatios de electricidad en lugar de los 2.000 habituales.
La planta depende del agua del Danubio para refrigerar sus reactores, pero la histórica bajante del río comenzó a comprometer su funcionamiento. Magyar explicó durante una conferencia de prensa realizada en la propia central que las reducciones en la producción continuarían durante las próximas horas y advirtió que el apagado completo de la planta podría concretarse entre el martes y el miércoles. De todos modos, remarcó que la detención de las operaciones puede realizarse de manera segura y que no representa riesgos ni para la población ni para el medio ambiente.
La central de Paks, construida por la ex Unión Soviética y equipada con cuatro reactores, produce cerca de la mitad de la electricidad que consume Hungría. Se trata de la primera vez en sus 44 años de funcionamiento que deja de operar por completo y podría estar parada durante varias semanas, si el calor extremo continua.