Los presidentes de Brasil y de Chile, Luiz Lula da Silva y Michelle Bachelet, expresaron su desagrado por la anunciada presencia militar estadounidense en tres bases en Colombia, e impulsaron convocar al Consejo de Defensa Sudamericano para discutir la cuestión.
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A mi no me agrada una base militar en Colombia, pero como no me gustaría que Álvaro Uribe opine sobre Brasil, tampoco quiero meterme sobre Colombia", afirmó Lula en conferencia de prensa en San Pablo junto a Bachelet.
La presidenta de Chile, a su turno, dijo estar "completamente de acuerdo" con la declaración de Lula y afirmó que "hay países inquietos sobre esta situación".
Sin embargo, Lula enfatizó: "No queremos crear conflicto ni con Uribe ni con Estados Unidos, porque tanto Bachelet como yo pensamos que la soberanía de cada país es intocable".
Colombia negocia con Estados Unidos un nuevo acuerdo militar por el cual 800 soldados y 600 civiles estadounidenses podrán instalarse en tres bases aéreas colombianas en operaciones contra el tráfico de drogas, en la región oriente del país, cerca de la frontera con Venezuela, según los anuncios oficiales.
El presidente Hugo Chávez había puesto en "revisión" las relaciones con Colombia al anunciarse el acuerdo militar con Estados Unidos.
El martes congeló los vínculos y retiró a su embajador en Bogotá, cuando el gobierno de Uribe anunció el supuesto descubrimiento de lanzacohetes de las fuerzas armadas venezolanas en poder del grupo guerrillero FARC.
Bachelet y Lula anunciaron que el acuerdo entre Bogotá y Washington será uno de los temas de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), en la reunión del 10 de agosto en Quito, Ecuador.
"Quitó será el lugar para hablar sobre estos temas porque hay países que están inquietos sobre el tema del acuerdo. La reunión de Unasur será un momento más que oportuno para determinar de qué manera las decisiones de cada país pueden afectar a las decisiones generales", afirmó la presidenta chilena.
En ese sentido, Lula dijo que conversó con Bachelet -presidenta temporal de Unasur- sobre la convocatoria del Consejo de Defensa Suramericano, creado a instancias de Brasil como un foro de cooperación militar y de seguridad en la región.
Pero además de plantear como "problema" el acuerdo militar que negocian Washington y Bogotá, el presidente Lula, por su parte, adelantó que el gobierno brasileño deberá conversar con su colega estadounidense, Barack Obama, sobre la reactivación de la IV Flota de la Marina norteamericana para actuar en América Latina.
Lula recordó que el gobierno brasileño aún no obtuvo respuesta a una carta sobre la reactivación de la IV Flota enviada el año pasado al entonces presidente George W. Bush.
"Mandamos una carta diciendo que no veíamos bien la ida de la IV Flota porque parece que la línea territorial de ella está casi encima de nuestro petróleo submarino" de la Cuenca de Santos, advirtió el mandatario brasileño.
Bachelet visitó Brasil el miércoles y jueves y participó de un seminario de negocios junto a Lula en la sede de la Federación de la Industria del Estado de San Pablo (FIESP).
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