La rapidez con que se propagó el fuego le dio poco tiempo para reaccionar a las cuatro familias de inmigrantes que vivían allí.
La mayoría de los inmigrantes eran de Mali, agregó. Seis personas que resultaron heridas fueron trasladadas a hospitales.
Los niños eran desde pequeños infantes a escolares de mediana edad, según dijeron los vecinos.
"Esto fue un infierno", dijo Troy Erwing, de 44 años y vecino del edificio incendiado, quien agregó que "había humo por todas partes".
Otro vecino, George Earva, de 68 años, describió a una de las familias que vivía en el edificio siniestrado como una familia de trabajadores. "El hombre que alquilaba la casa lo hacía desde hace al menos 20 años", sostuvo.