Jerusalén (ANSA, DPA) --El primer ministro israelí Ehud Olmert, evitó ayer la caída anticipada de su gobierno, tras lograr un acuerdo con el ministro de Defensa y líder del Partido Laborista, Ehud Barak, y sortear así una votación de disolución en la Knesset ( Parlamento). Mientras, su gobierno decidió cerrar nuevamente los pasos con la Franja de Gaza en reacción al lanzamiento de misiles por parte de la Yihad Islámica.
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Ambos dirigentes acordaron que el gobernante partido Kadima («Adelante») celebre elecciones primarias antes de fines de setiembre para elegir a su nuevo líder, en las que Olmert podrá presentarse como candidato.
«El verdadero significado de esto es que el Estado de Israel ha sido liberado de su preocupación diaria de efectuar nuevas elecciones nacionales. Barak lo hizo bien», dijo a «Israel Radio» Tzachi Hanegbi, negociador de Kadima.
El mes pasado, Barak dijo que había «perdido la confianza-» en Olmert, luego de que una investigación policial revelara que el premier recibió más de 150.000 dólares de un empresario estadounidense cuando era alcalde de Jerusalén.
Permanencia
El acuerdo tuvo lugar, además, horas antes de que el Knesset tratara un proyecto de ley para votar la disolución del gobierno y la convocatoria a elecciones anticipadas, propuesto por el Likud.
En ese marco, tras una sesión del gabinete de seguridad la noche del martes, Barak ordenó que los cruces fronterizos entre Israel y Franja de Gaza permanezcan cerrados durante 24 horas. Olmert, por su parte, condenó el ataque por violar el cese del fuego acordado con agrupaciones palestinas, en vigor desde el jueves pasado. La posible reapertura de los pasos depende del desarrollo de los acontecimientos, advirtió Peter Lerner, alto funcionario del Ministerio de Defensa.
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