La subdelegación del gobierno en Barcelona propuso al juez su expulsión del país, ya que su visado de turista había vencido, y ordenó su ingreso en el centro de internamiento de inmigrantes de La Verneda, al considerar que no disponía de domicilio fijo y no tenía dinero para su manutención. El joven, de 20 años, será juzgado el próximo 9 de abril, se enfrenta a una petición de un año de cárcel y a una multa de 1.425 dólares.
Dejá tu comentario