Hace diez años, las mujeres pudieron ser ordenadas por primera vez sacerdotes anglicanos, pero piden cada vez más que no se les discrimine y puedan ser también obispos.
Según los expertos, este asunto puede dividir a la iglesia anglicana, ya dividida por la disputa sobre la homosexualidad, como fue el caso de Gene Robinson, declarado gay y consagrado obispo con sede en New Hampshire (EEUU) en noviembre de 2003.
El sínodo no debatirá, como querían algunos miembros, el enlace del príncipe Carlos, quien en su día será Rey y jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra, indicaron hoy fuentes religiosas.
La boda será civil, pero habrá una bendición en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor, que estará a cargo del arzobispo de Canterbury, Rowan Williams.
Un enlace religioso hubiera creado problemas porque, si bien Carlos es viudo y estaba libre para casarse por iglesia, Camilla Parker Bowles es divorciada y su ex marido, Andrew Parker Bowles, aún vive.
La comunidad anglicana cuenta con unos setenta millones de seguidores en 38 iglesias autónomas en más de cien países.
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