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19 de julio 2006 - 00:00

Una comunidad con elecciones

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«Ine matov uma naim, shebet ajim gam iajad.» (Qué bello es ver a los hermanos juntos, alrededor de una mesa.) La tradicional frase en hebreo incluida por Luis Grynwald (presidente de la AMIA) en su discurso de ayer fue un llamamiento a lo que se conoce como «Shalom HaBait» (paz en la casa), puntualmente dirigido a terminar con las diversas internas que recorren la comunidad judía y sus instituciones.

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Es que el dolor por el 12° aniversario del atentado contra la sede de la comunidad judía no alcanzó para disimular, por caso, que la división entre los allegados a las víctimas del atentado (divididos en tres grupos) no parece tener solución a la vista. Uno de esos grupos, Memoria Activa, que saludó casi con alborozo las absoluciones de la denominada «conexión local», intentó a través de Grynwald ser incluido entre los oradores del acto de ayer. Sin embargo, la agrupación Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado contra la AMIA -que desde hace años ocupa ese lugar todos los 18 de julio- se opuso a ese protagonismo, aduciendo que las diferencias entre ambos grupos debían ser discutidas a partir de hoy.

  • Candidatos

  • También la cercanía de las elecciones en las que se renovarán autoridades en la DAIA en noviembre próximo tuvo algún remezón en el acto de ayer. Los tres precandidatos (el incumbente Jorge Kirszenbaum, el ex presidente de la AMIA Abraham Kaúl y el dirigente de la zona sur Aldo Dinenzon) se hicieron presentes,pero no se acercaron el uno a los otros. De hecho, Kaúl -veterana figura del partido Avodá, de incidencia en la comunidad- promete que su presencia y su fuerte discurso antimenemista (que tiene al ex ministro Carlos Corach como principal objeto de sus iras) le garantizarán a la DAIA poder volver a ocupar un lugar en la lista de oradores de los actos futuros por el atentado.

    Como se ve, «iajad» (juntos), pero separados en muchos casos. Estas divisiones, sin embargo, pasan absolutamente inadvertidas para la gran mayoría de quienes año a año asisten a la protesta-reclamo-homenaje frente al edificio de la calle Pasteur, con el único propósito de exigir el esclarecimiento del peor atentado de la historia argentina.

    S.D.

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