La Comisión de Reactivación Económica de Mar del Plata le recomendó hoy al intendente de Juntos por el Cambio, Guillermo Montenegro, la reapertura de toda la gastronomía en horario diurno. Ahora solo resta esperar que el jefe comunal ratifique la decisión a través de un decreto.
De esta manera, los bares y restaurantes tendrán permitido abrir de 7 a 19. Se suman a los cafés que, desde hace tres semanas, se encuentran trabajando con resultados dispares.
La iniciativa se da en un contexto complicado en el que ya se perdió el rastro epidemiológico de varios casos de Covid-19 y los activos en la ciudad aumentaron en un 2100 por ciento en las últimas dos semanas pasando de 15 a 333, según el último reporte sanitario local.
Lo preocupante se da en aquellos casos que no tienen origen claro. Fuera de los tres grandes focos de contagios que se dieron en el Hospital Houssay, la pesquera y el geriátrico Namasté, en los últimos días creció el número de aquellos a los que no se les pudo identificar su principio.
Hasta el momento, los restaurantes sólo tenían permitida las modalidades delivery y take away. Se trata de una prueba piloto que, de funcionar, posibilitaría que los comercios gastronómicos puedan abrir hasta las 24. Este era uno de los principales reclamos del sector ya que hay muchos espacios que sólo funcionaban de noche. El lunes la comisión volverá a reunirse y analizará el pedido de ampliación horaria.
En diálogo con Ámbito, Mercedes Morro, secretaria general de Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) y concejal local, celebró la iniciativa aunque aclaró que “la situación es desesperante. Tengo más de 50 años en el sector y nunca se vivió algo así. Estamos ensayando de todo y desde el sindicato también hicimos los esfuerzos necesarios, pero no alcanza”.
La situación local es compleja. Con el turismo parado, la Ciudad pierde una de sus actividades económicas principales. Sobre todo en estos días de receso invernal, donde la proyección previa a la pandemia auguraba un buen desarrollo tras la mejor temporada de veranos de los últimos 25 años.
Pese a la autorización local con la que vienen funcionando los cafés, son muchos los comerciantes que prefirieron no abrir para seguir percibiendo el ATP u otros programas nacionales. Luego de diez días de bonanza, el movimiento mermó y para algunos hoy es más caro tener el comercio abierto que cerrado.
Con esta nueva apertura, que está dentro de los marcos provinciales relacionados a la Fase 4, la Ciudad intentará alivianar la situación de los sectores más complicados. Al respecto, Morro deja en claro que hay un porcentaje importante de “locales que no podrán abrir. Que ya están fundidos y que no pudieron salvarse”.
Días después de evaluar un retroceso a la Fase 3 por la fuerte suba de casos, Mar del Plata pone en marcha la actividad gastronómica con la esperanza de que disminuyan los casos de Covid-19 y suban los ingresos de los comerciantes.
Dejá tu comentario