La pandemia duele. Y también sorprende. Lo sucedido en Carhué es una muestra clara, y cristalina, de cómo el parate impacta de lleno en la cotidianidad hasta el punto de lograr una imagen que mezcla sensaciones encontradas. El Epecuén Hotel & Spa Termal cerró sus puertas con el inicio de la cuarentena y desde entonces, como sucede con todo lo relacionado al sector turístico, no pudo volver a funcionar. Esto provocó que sus dueños no vacíen más la pileta que, para esta fecha, suele estar climatizada. Como consecuencia de las bajas temperaturas el sulfato de sodio proveniente del Lago Epecuén se solidificó provocando una capa de sal.
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La pileta del hotel quedó cubierta por una capa de 12 cm de sal.
El proceso no es nuevo para los habitantes del municipio de Adolfo Alsina. Solía darse en el lago antes de la conocida inundación que tapó Villa Epecuén. Tras 27 años, en 2012 el fenómeno volvió a aparecer de manera esporádica. Producto del crudo invierno que azota la ciudad, el evento climático tomó otra fuerza. Y la pandemia le dio un marco nunca antes visto.
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La costa del Lago Epecuén en formato cristalino.
“Cuando notamos que empezaba a romper los bordes de la pileta decidimos vaciarla y cuando lo hicimos nos encontramos con una capa de 12 cm de sal”, le cuenta a Ámbito Rubén Besagonil, uno de los dueños del hotel que abrió en 1989.
Las imágenes, claro, tienen su contracara. Pero Besagonil no se desanima. “El Estado está haciendo un esfuerzo sobrehumano para poder llevar adelante este momento”, sostiene. Y deja en claro que su situación no es fácil. “Estamos complicados: vendimos sanitarios, muebles y colchones. Muchas cosas que habíamos comprado y tuvimos que salir a ofrecer de manera económica para poder pagarles a los trabajadores el 25 por ciento que se suma al 50 que nos brinda la Nación”.
Adolfo Alsina es uno de los menos de 20 municipios bonaerenses (de un total de 135) que no cuenta con casos de Covid-19. “A diferencia de los espacios de turismo de la costa, que lograron vivir su temporada, a los serranos, termales y corporativos nos agarró en un momento que suele ser el mejor”, sostiene. “Sé que se están pensando cosas y de seguro la mala va a pegar la vuelta, pero ya no nos queda mucho más para vender. Ojalá esto termine pronto”.
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