Más de 50 millones de personas en el mundo viven con limitaciones motrices. Esta realidad, que suele pasarse por alto en la industria cosmética, ahora encuentra una respuesta concreta gracias al avance de la tecnología en belleza.
Un nuevo dispositivo pensado para la inclusión revoluciona el maquillaje y transforma la rutina diaria de millones con movilidad reducida.
El dispositivo HAPTA permite a personas con movilidad reducida aplicar maquillaje con precisión, mejorando la autonomía de millones en el mundo.
Más de 50 millones de personas en el mundo viven con limitaciones motrices. Esta realidad, que suele pasarse por alto en la industria cosmética, ahora encuentra una respuesta concreta gracias al avance de la tecnología en belleza.
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La marca francesa Lancôme dio un paso decisivo: apostó por la inclusión real al crear un dispositivo que hace posible lo que antes parecía inalcanzable para muchos. ¿El resultado? Libertad para maquillarse sin pedir ayuda.
HAPTA es un aplicador portátil de maquillaje creado para personas con movilidad reducida en manos, muñecas o brazos. Su diseño ergonómico y su sistema de estabilización permiten aplicar productos como labial o rímel con precisión, sin depender de otra persona.
El dispositivo cuenta con sensores inteligentes y un mecanismo que se ajusta al ángulo de la mano, contrarrestando movimientos involuntarios. Esto lo vuelve ideal para quienes enfrentan temblores, debilidad muscular o condiciones neuromotoras.
Se activa automáticamente al conectar el cosmético y ofrece una experiencia intuitiva: basta con elegir la posición, fijarla con un click, y dejar que el sistema mantenga todo nivelado mientras se aplica el producto con seguridad.
Esta herramienta no solo transforma rutinas de maquillaje, sino también eleva la autoestima de quienes, por años, sintieron que el mercado los excluía. Ahora, gracias a Lancôme, expresarse a través de la belleza está al alcance de más personas.
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