Algunas de las ideas más exitosas nacen de resultados que, en un principio, parecen no servir para nada. Eso mismo pasó dentro de los laboratorios de 3M, cuando un científico buscaba crear un adhesivo mucho más fuerte y consiguió exactamente todo lo contrario.
La fórmula se pegaba, pero podía despegarse con facilidad sin dañar la superficie. Si bien durante años nadie le encontró un uso claro, una necesidad cotidiana de otro empleado terminó convirtiendo aquel descubrimiento en un producto que hoy se vende en más de 150 países.
Dos científicos de 3M encontraron una utilidad inesperada para un adhesivo poco común.
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De un pegamento "fallido" a un icono global: los orígenes de Post-it
El origen se remonta a los experimentos del científico Spencer Silver, que trabajaba en 3M investigando nuevos adhesivos. Su objetivo era conseguir fórmulas más grandes, fuertes y resistentes, pero durante las pruebas obtuvo unas microesferas que funcionaban de una manera muy diferente.
El material podía adherirse ligeramente a una superficie, pero también despegarse con facilidad y conservar su capacidad para volver a pegarse. Para el proyecto original, el resultado parecía un fracaso porque Silver había creado justamente lo opuesto a lo que estaba buscando.
El problema era encontrarle alguna utilidad. Durante años presentó el descubrimiento a otros empleados de 3M y trató de despertar interés dentro de la empresa, por lo que sus compañeros lo llamaron “Señor Persistente”. La solución no apareció en otro experimento químico, sino en un problema de todos los días.
El producto tardó años en encontrar la forma correcta de llegar al público.
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Spencer Silver y Art Fry: la dupla de ingenieros que revolucionó las marcas páginas
Art Fry, otro científico de 3M, cantaba todos los miércoles por la noche en el coro de su iglesia. Para marcar las canciones que tenía que interpretar, ponía pequeños papeles entre las páginas de su himnario, pero se caían constantemente. Lo que Fry necesitaba era un marcapáginas que permaneciera en su lugar, pero que pudiera retirarse sin romper ni marcar el papel.
Entonces recordó un seminario en el que Silver había presentado su adhesivo y entendió que podía ser la solución. Los dos empezaron a trabajar juntos en el desarrollo de un pequeño papel adhesivo removible. Al principio, la idea estaba centrada en los marcapáginas, pero dentro de las oficinas de 3M empezaron a usar esos papeles para dejarse mensajes entre compañeros.
Ahí apareció una posibilidad mucho mayor, ya que habían encontrado también una nueva forma de comunicarse en el trabajo. Otro detalle que después se volvería una estrella del producto surgió por casualidad, se trata del amarillo canario característico de las notas, que se eligió porque el laboratorio vecino tenía disponibles pedazos de papel de ese color.
Fry empezó a repartir las nuevas notas entre empleados de la sede de 3M para comprobar cómo reaccionaban. La respuesta interna fue muy buena, pero cuando la compañía decidió probar comercialmente el producto, el resultado inicial estuvo lejos de ser perfecto.
Una campaña de prueba terminó cambiando la historia de la marca.
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El "Boise Blitz": la estrategia de marketing que salvó a Post-it® de la cancelación
3M lanzó inicialmente las notas en cuatro ciudades bajo el nombre Press 'n Peel. La prueba tuvo resultados dispares y el futuro del producto quedó en duda ya que el problema no era que a la gente no le gustara, sino que era difícil explicar para qué servía algo que hasta entonces no existía.
El equipo de marketing decidió cambiar de estrategia y, en vez de intentar describirlo, iba a ponerlo directamente en manos de los consumidores. La compañía eligió Boise, Idaho, para hacer una campaña masiva de muestras gratuitas conocida como “Boise Blitz”.
El resultado cambió la historia del producto, ya que el 90% de quienes probaron las notas dijeron que las comprarían. La experiencia confirmó que este era un invento cuya utilidad se entendía mucho mejor después de usarlo. El 6 de abril, las notas finalmente llegaron a las tiendas estadounidenses bajo el nombre Post-it® Notes.
A partir de ahí, el propio producto ayudó a impulsar su difusión. Los usuarios pegaban notas en documentos que mandaban a otras personas, quienes podían tocarlas, despegarlas y descubrir cómo funcionaban antes de comprar sus propios blocs. Durante las décadas siguientes, Post-it se expandió hacia Canadá y Europa, incorporó banderas adhesivas, blocs grandes, superficies para escribir y una aplicación para digitalizar notas.
La marca terminó llegando a más de 150 países y superó los 1.000 productos diferentes. Silver se retiró de 3M después de 28 años y con más de 22 patentes estadounidenses a su nombre. Tanto él como Fry recibieron algunos de los mayores reconocimientos técnicos de la compañía.