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1 de mayo 2020 - 10:25

Pilotos: "El rol de Aerolíneas Argentinas como empresa pública durante la pandemia es un ejemplo"

Esta situación lleva a repensar, entre tantas otras cosas, de nuevo, el rol del Estado y el de la distribución de los recursos económicos.

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La tripulación del tercer vuelo de Aerolíneas Argentinas que traerá insumos médicos contra el coronavirus.

Aerolíneas Argentinas

Nadie desconoce que el movimiento obrero argentino es uno de los más potentes y organizados del planeta y que ha buscado, con sus luces y sombras, la defensa de los trabajadores y la consolidación de la organización colectiva en defensa de los intereses de la Nación. Naturalmente, representa un obstáculo al poder real que ha tratado permanentemente de escindirlo, debilitarlo y desacreditarlo mediante la estigmatización de sus dirigentes mas activos.

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En esa lucha permanente de articulación de intereses entre el capital y el trabajo nos encuentra la pandemia del coronavirus Covid-19 y con ello a otro desafío, el de poner nuestros esfuerzos y hasta la propia vida para luchar contra la propagación del virus y colaborar en el tratamiento y recuperación de los enfermos.

Como suele suceder somos los trabajadores los que estamos en la primera línea de combate. Ya sean trabajadoras y trabajadores de la salud, o aquellos que mantienen servicios esenciales y garantizan la provisión de los recursos indispensables para la continuidad de la vida diaria.

Solo a modo de ejemplo, la decisión de las autoridades de Aerolíneas Argentinas de poner sus aviones a disposición para cubrir parte de las necesidades de equipamiento de protección y de asistencia médica desde China contó con el apoyo de todos los trabajadores y de la totalidad de los funcionarios del Gobierno nacional a los que le toco intervenir.

Con mucha fortaleza, a partir del peronismo, el movimiento obrero ha tenido históricas reivindicaciones que en estas circunstancias tan particulares parece prudente poner en segundo plano. Sin embargo, no deben privarnos de ciertas reflexiones porque adicionalmente a los ataques externos ya venimos naturalizando el mal llamado “fuego amigo”.

Reflexiones del 1 de Mayo y el Covid-19

La pandemia pone en evidencia ciertas debilidades estructurales del sistema económico global y como ello se manifiesta en relación a las empresas en cada uno de los países. Basta observar que no habían pasado 10 días del inicio del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio en nuestro país para que los empresarios salieran a advertir que no iban a poder pagar los salarios, es decir los sueldos del mes de marzo en el que se había trabajado casi con total normalidad.

Comenzado abril el embate fue insistente, a la par de las demandas de levantar la cuarentena e instalar el falso dilema entre salud y economía, uno a uno se fueron declarando imposibilitados de cumplir con la obligación sustancial del contrato de trabajo, que no es otra cosa que el pago del salario.

Aerolíneas Argentinas Insumos Médicos

Insumos médicos que llegaron al país a través de Aerolíneas Argentinas.

La única forma de conducir es con el ejemplo y en ese sentido la decisión del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en una concreción de su “ética de las prioridades”, de instrumentar un fenomenal apoyo del Estado a las empresas y la actividad económica, a la par de su convicción de cuidarnos del virus, parece no alcanzarles. Continúan insistiendo a través de la reducción directa de los salarios.

Tras años de intentarnos convencer de las bondades del libre mercado los empresarios, a apenas 30 días de una situación excepcional, desertan de sus obligaciones y acuden, como tantas otras veces, al auxilio del Estado.

Siempre se nos señala que los trabajadores, al ser ajenos al capital de las empresas, también somos ajenos a las ganancias del empresario. Resulta entonces importante señalar que también lo somos a sus riesgos y que no pueden alegremente intentar socializar las perdidas.

Aún en la gravedad y extensión de la situación generada por la pandemia lo cierto es que, al menos por ahora, lo único que se podía esperar es el pago de los salarios equivalentes a un mes de sueldo transcurrido hasta aquí. Pero ni eso. Será el Estado el que se haga cargo de una parte importantísima y tampoco parece serles suficiente.

El rol de Aerolíneas Argentinas en la pandemia

Esta situación lleva a repensar, entre tantas otras cosas, de nuevo, el rol del Estado y el de la distribución de los recursos económicos. La consecuencia natural de aquella deserción ante lo imprevisible, y de los ingentes recursos de toda la sociedad destinados a las empresas privadas, sería cuestionar el carácter y naturaleza de estas para reubicar la discusión sobre cómo ciertos sectores económicos podrían estar y desarrollarse de manera más racional, dentro del sector público. Los sectores estratégicos, la salud, los servicios esenciales, etc., frente a la precariedad de lo privado, deberían redimensionarse con otras variantes de propiedad: pública, mixta, cooperativa, etc.

El ejemplo del rol de Aerolíneas Argentinas como empresa pública y línea de bandera durante la pandemia contrasta con otras líneas aéreas privadas, que ni bien comenzada la emergencia sanitaria anunciaron que pagarían sólo el 50% del salario. Y además no dudaron en desplegar una campaña extorsiva con el fin de lograr que el Gobierno les garantice la posibilidad de engañar a los usuarios y les permita vender pasajes a sabiendas que no podrán cumplir con el contrato de transporte ni en tiempo ni en forma.

Aerolíneas.mp4
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Así como es necesario insistir en el rol de lo público frente a la huida de responsabilidades del privado, también es primordial hacerlo sobre la base de la solidaridad y la equidad. Tanta ganancia obtenida de nuestro país y fugada al exterior, tantos recursos destinados a empresarios que se muestran inermes frente a una circunstancial situación, replantean sobre los esfuerzos que cabe exigir a quienes más pueden y con ello ir hacia una mayor igualdad distributiva.

Por ello, y sin que implique negar la importancia del diálogo y la seriedad y responsabilidad con que hay que mirar el proceso en curso, llama la atención la velocidad de ciertos sectores sindicales para validar, sin el necesario debate interno, una reducción de salarios. Una vez más, frente a la emergencia, los más dañados y agredidos han de ser los que menos recursos tienen para sobrellevar este momento. Ante el esfuerzo descomunal que hacemos los trabajadores y el Estado en su conjunto, no puede exonerarse a las empresas en el cumplimiento de su obligación básica, mantener el empleo y el pago de los salarios.

Por lo tanto, y ante la crisis que estamos enfrentando, que tarde o temprano nos permitirá volver a la cotidianeidad, sigue siendo el momento de ratificar la defensa del trabajo, los trabajadores, y un país solidario que nos contenga a todos. Aquellos que tenemos responsabilidad de conducción debemos reflexionar profundamente en este 1 de Mayo tan particular, recordando siempre que: los trabajadores somos la Patria.

(*) Secretario General de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Integrante del Núcleo del MTA y Referente de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT).

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