El economista Rogelio Frigerio destacó que los alimentos acumulan una suba muy superior al año pasado, algo que surge incluso del índice de inflación «oficial». Consideró que el efecto de los acuerdos de precios «se diluyó totalmente» desde principios de año y reconoció que su consultora -Economía y Regiones- prepara dos índices de inflación: uno para la encuesta del Central y otro para los clientes.
PERIODISTA:¿Qué se puede sacar en limpio del índice de inflación de mayo?
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Rogelio Frigerio: Más allá del toqueteo permanente en la metodología, lo que se nota es un cambio respecto a 2006 respecto a qué sector de la sociedad afecta más la inflación. La suba de precios de este año afecta más a los sectores humildes respecto a 2006. Esto se debe a que el rubro alimentos y bebidas, que es el que más pesa en este segmento, acumula una suba de 4,7% en los primeros cinco meses, mientras que en 2006 acumulaba un punto menos (3,6%). Y se produce a pesar de que la inflación minorista del año pasado había sido más alta.
P.: ¿Significa que los acuerdos de precios perdieron efectividad?
R.F.: Lógicamente, lo que se deduce de esto es que el «efecto Moreno» no tiene nada que ver con lo del año pasado. Justamente, el rubro alimentos es el que tiene más acuerdos de precios, pero éstos perdieron casi total efectividad a partir de principios de este año. A medida que se fue diluyendo el efecto de los compromisos firmados con los productores, se decidió intervenir y modificar la metodología de cálculo de la inflación.
P.: ¿Sorprendió la suba de 3,3% en la construcción?
R.F.: Se trata de un rubro de actividad que está más lejos del control oficial y por eso es lógico que se dispare más que el resto, tal como ocurre también con los alquileres. Pero permite reflejar, además, que hoy los costos de la economía están trepando más rápido que los precios al consumidor, es un dato clave para productores y comerciantes. Además, lo que observamos es que, a medida que te alejás de la Capital, los cambios metodológicos tienen menos impacto. En la consultora tomamos un cálculo de la inflación del interior sin Buenos Aires y nos dan números más parecidos a la percepción de la calle, con suba de precios cercana a 15%.
P.: ¿Cómo se arreglan para estimar todos los meses la inflación con este grado de intervención oficial?
R.F.: Trabajamos, en realidad, con dos pronósticos. Uno es el oficial que tenemos que incorporar a la encuesta denominada REM que efectúa el Central. En mayo habíamos estimado 0,5%. Pero luego está la que les pasamos a nuestros clientes, que busca acercarse al cálculo real, que nos daba 0,8% para el mes pasado.
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