Cómo fue el plan de la dictura para el sector agropecuario.
Un plan económico tiene rasgos generales. En el caso del plan de José Alfredo Martínez de Hoz podríamos ubicarlo en lo que John Maynard Keynes denominó pensamiento liberal, fundamentado en la teoría neoclásica. En 1926, Keynes lo caracterizó bajo tres conceptos claros: libre comercio, darwinismo económico e individualismo.
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El plan económico de Martínez de Hoz, que estuvo como funcionario hasta marzo de 1981, se plasmó en un libro denominado “Bases para una Argentina moderna (1976-1980)”. Los dos años restantes de la dictadura cívico militar tuvo como ministros a Jorge Whebe, José María Dagnino Pastore y Roberto Alemann.
Como describen los autores Rougier y Fiszbein en “La frustración de un proyecto económico. El gobierno peronista de 1973-1976”, los sujetos históricos que tensionaron la historia argentina fueron el capital extranjero y los dueños de la tierra. Una situación previa a considerar -porque se analiza solo los setenta- ocurrió con el decreto ley n° 14.988, del 16 de agosto de 1956, que dio curso administrativo a un libro denominado “El libro negro de la segunda tiranía” sintetizó la política económica, iniciada en 1946, en tres principios fundamentales: a) la liberación de todo influjo extranjero; b) el monopolio de las principales fuentes de riqueza; c) la reforma de la legislación bancaria.
¿Cuál fue la primera tiranía? Le preguntó un trabajador a Arturo Jauretche. La visión del pasado impuesta desde Caseros (3 de febrero de 1852) requirió de ser desarmada, desde el método de la zoncera. Esa batalla de Caseros inició la consolidación del denominado “Proceso de Organización Nacional”, que en la política económica sentó las bases de una Argentina agroexportadora, el granero del mundo. La dictadura cívico militar que inicia el 24 de marzo de 1976 se autodenominó “Proceso de Re-Organización Nacional”.
El plan agropecuario de la dictadura
Nos proponemos analizar el sector agropecuario y las reformas que realizó el plan económico de Martínez de Hoz. Este plan se basó en la idea de incrementar la producción agropecuaria. Para ello, se suprimió los derechos de exportación (lo que se cobra por mercadería exportada en Aduana) y las retenciones (Ganancias, IVA), se eliminaron los tipos de cambios diferenciales -por sectores- y rigió un solo tipo de cambio para todos los sectores económicos.
También se habilitó a la actividad privada a construir y explotar instalaciones terminales de almacenaje y embarque de granos. Para julio de 1981, el 11% del total ya correspondía a puertos e instalaciones privadas. Para 2025, alcanzó el 87%.
En paralelo, se mejoró la mecánica de extensión agropecuaria, procurando poner el mayor énfasis en aquellos productos agropecuarios que por su demanda internacional pueden hacer mayor aporte al proceso económico general. Así, quedaron fuera de la tecnificación las economías regionales no generadoras de divisas.
Con respecto a la ganadería, se retornó a la liberación del mercado de exportaciones, devolviendo a la industria frigorífica su papel de negociar las operaciones de exportación actuando directamente en los mercados internacionales. Se le sacaron funciones a la Junta Nacional de Carnes.
Asimismo, se sanciono la ley 22.211 (1980) que, a través de derogaciones impositivas, permitió transferir recursos hacia el sector agropecuario de las zonas marginales. Se autorizó la desgravación de los montos que se destinen a inversiones en tierras de baja productividad, ya sea por conficiones de aridez, por presencia de monte natural o problemas de drenaje. Entre 1976 y 1979, por desmonte se incorporaron a la superficie productiva más de 700.000 hectáreas en todo el país.
Con la ley 22.298 (de 1980), se modificó la ley 13.246 (de 1948) sobre los contratos de arrendamiento rural. Se permitió la construcción de elevadores terminales por el sector privado, se estableció una desgravación fiscal automática para la adquisición de maquinaria agrícola y hubo una nueva ley de comercio de carnes.
El corazón de todas estas medidas fue eliminar “la distorsión dónde el sector agropecuario debía proveer los recursos necesarios a través de ‘medios artificiales’ para poder llevar adelante el desarrollo de otras actividades como la industrial”. Como resultado, el periodo 1976-1983 dejó una caída de la actividad de la construcción y la industria, y solo creció el sector agropecuario, si lo comparamos con 1975.
En espejo, en el actual programa económico implementado por Javier Milei y Luis Caputo, el valor agregado bruto a precios básicos como porcentaje del PBI muestra que entre 2023 y 2025 la industria manufacturera perdió participación al pasar del 20% al 18% del total, la construcción cayó del 3,8% al 3,2%, mientras que el sector agropecuario creció del 6,2% al 8,5%. Como rasgo diferencial, en esta oportunidad no se suprimieron los derechos de exportación.
¿Cuántas personas salieron de la pobreza?
El presidente Milei ha mencionado distintas cifras sobre la reducción de la pobreza. En diciembre de 2025, afirmó que "hay 14 millones de argentinos menos en la pobreza" desde que asumió. En enero y marzo de este año, en distintos discursos, elevó la cifra a 15 millones o más. La cifra no es correcta.
Cabe señalar algunas cuestiones metodológicas. Recientemente el informe “Medición de la pobreza en contextos de inflación cambiante: el caso de Argentina”, realizado por Iván Albina, Leonardo Gasparini y Leopoldo Tornarolli, del CEDLAS, identificó tres mecanismos que pueden distorsionar la medición:
Desfasaje temporal entre ingresos y valorización de canastas
Cambios en el subreporte de ingresos en la EPH
Patrones de consumo desactualizados en la canasta de consumo
En el punto uno hay un potencial desfasaje entre el período de referencia de los ingresos en la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) y el usado para valorizar las canastas de pobreza. Los ejercicios sugieren que ello implica sobrestimar la pobreza, pero no es en la misma magnitud en todos los períodos. En el segundo, el subreporte de ingresos en la EPH es elevado, heterogéneo según la fuente y varía en el tiempo. Al corregir este factor, se encuentra que la pobreza se sobreestima entre 2021 y 2024, y se subestima antes y después de ese período. Por último, la canasta básica total del INDEC sigue definiéndose con ponderadores basados en la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares (ENGHo) de 2004/2005. Si se la actualiza con los ponderadores de la ENGHo 2017/2018, la pobreza estimada resulta más alta en todos los períodos analizados, con brechas variables y superiores a 5 puntos porcentuales.
Pero, más allá de estas importantes salvedades metodológicas, que pueden distorsionar la medición, tomemos el resultado de los datos del INDEC. ¿Fueron 15 millones las personas que salieron de la pobreza? No. Esto se demuestra tomando los datos oficiales de cantidad de personas: salieron de la pobreza unas 7.211.467 personas si comparamos el segundo semestre de 2025 contra el mismo período de 2024. No obstante, si lo comparamos contra el segundo semestre de 2023, salieron unas 3.826.345 personas. Lejos del discurso oficial. ¿Quién es el responsable de los discursos presidenciales?
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Ernesto Mattos es economista de la UBA, docente de la UNDAV y la UNPAZ e investigador del Pro.In.Gra., de la FCE-UBA
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