18 de mayo 2025 - 00:00

Dólar calmo, inflación en baja y tasas atractivas: cómo armar una cartera frente al nuevo escenario

El alivio financiero global y la estabilización local abren oportunidades para inversores con liquidez. Qué estrategia seguir ante el nuevo régimen cambiario.

La actual coyuntura exige una estrategia cauta, con mirada de corto plazo y una combinación equilibrada de pesos y dólares.

La actual coyuntura exige una estrategia cauta, con mirada de corto plazo y una combinación equilibrada de pesos y dólares.

Con un contexto internacional que ofrece algo de alivio y un frente local que empieza a mostrar signos de estabilidad, se abren nuevas oportunidades para inversores, tanto individuos como empresas, que hoy cuentan con excedente de liquidez y buscan dónde posicionarse. En efecto, la actual coyuntura exige una estrategia cauta, con mirada de corto plazo y una combinación equilibrada de pesos y dólares.

Para comenzar, es clave analizar el contexto global. La última semana trajo cierto alivio a los mercados financieros, impulsado por noticias alentadoras sobre el diálogo entre China y Estados Unidos respecto del esquema arancelario.

Este acercamiento, que derivó en un “principio de acuerdo”, tuvo un impacto positivo tanto en activos de renta fija como variable, y generó una apreciación de monedas emergentes, junto con subas generalizadas en los mercados internacionales.

Señales locales de estabilidad

En el plano local, se observó una menor volatilidad en el tipo de cambio spot, que se mantuvo dentro de la franja de $1.140 a $1.160 por dólar. Además, el miércoles se conoció el dato de inflación de abril, que se ubicó en 2,8%.

Esta cifra sorprendió positivamente, superando las expectativas del mes. El dato confirma que la salida del cepo no tuvo un traslado directo a precios y que el ajuste inflacionario se concentró en marzo, cuando la incertidumbre por el nuevo esquema cambiario alcanzó su punto máximo.

Frente a este escenario, la estrategia de inversión se enfoca en el corto plazo, con un perfil moderado, al menos hasta las elecciones legislativas. Se plantea una asignación del 70% de la cartera a instrumentos en pesos y el 30% restante a activos dolarizados.

Qué hacer con los pesos

Dentro del componente en pesos, se priorizan las Lecaps. En los niveles actuales, incluso con un dólar por debajo del valor medio del canal, las tasas en pesos resultan atractivas.

Por ejemplo, la Lecap con vencimiento en agosto (S29G5) presenta un precio de "breakeven" equivalente a un tipo de cambio de $1.243, lo que ofrece un colchón razonable ante posibles movimientos del dólar.

Dólares con potencial

Para el 30% restante del portafolio, se incorpora exposición a bonos en dólares, siendo el Bonar 2038 (AE38) uno de los instrumentos seleccionados.

Actualmente rinde en torno al 12% y, bajo un escenario en el que el Gobierno continúe con el delivery económico -baja de la inflación, superávit fiscal y eventualmente acumulación de reservas, no por la vía de intervención directa entre las bandas sino mediante una posible colocación de bonos-, se proyecta una compresión del riesgo país hacia la zona de 500/550 puntos básicos. En ese contexto, se espera una apreciación de entre 8% y 12% en el precio del bono en el corto plazo.

Una transición con oportunidad

Cabe remarcar que el mercado argentino se encuentra atravesando un proceso de transición hacia un nuevo régimen cambiario, lo que implica volatilidades de muy corto plazo, donde debemos “aprender a flotar”. Desde la salida del cepo, el 14 de abril, esas oscilaciones han ido moderándose.

En este marco, la asignación de cartera definida resulta adecuada y alineada con el escenario actual, combinando una búsqueda de rentabilidad con prudencia en la exposición al riesgo. La estrategia es, además, consistente con una visión constructiva sobre el plan económico, con el objetivo de llegar a las elecciones legislativas con una inflación mensual en torno al 1,2%-1,7%.

Socio de AT Inversiones

Dejá tu comentario

Te puede interesar