La economía en los primeros 100 días de gobierno

Opiniones

Reflexiones sobre algunos aspectos de la coyuntura en meses críticos de lanzamiento del nuevo enfoque macro.

El contexto internacional es favorable para crecer. Sin embargo, Brasil todavía está frío, crece solo al 2% y esto hace disminuir el monto de exportaciones industriales de nuestro país. La tasa de la Fed es muy baja y conveniente si se abren los mercados a futuro con retorno al crédito.

No parece razonable pesificar la economía como pretende el gobierno. Nuestra realidad, dada la experiencia histórica, es bimonetaria. La desdolarización no se puede hacer por decreto de modo voluntarista, hacen falta muchos años de cuentas fiscales en orden con baja inflación para concretar el final de bimonetarismo tan perjudicial para la economía.

La necesidad de tener exportaciones dinámicas es clave ya que la economía adolece de dólares. El cepo cambiario puede ayudar, pero es un instrumento distorsivo como se estudia en la literatura local de control de cambios que comienza hace casi un siglo con la crisis del 29. Siguió el proceso de atesoramiento de dólares durante el fin del macrismo y se frenó en noviembre por el cepo cambiario y va a continuar en esa tendencia ya que el control de cambios llegó para quedarse.

En el frente fiscal, el déficit primario puede quedar en cero en 2020, fue cercano a 1% en 2019 por el compromiso asumido con el FMI al que no se pudo llegar.

El ala productivista impulsada por Kulfas, ministro de Producción, deberá plantear medidas de incentivo a la inversión avaladas por el Ministro de Economía. Se echa en falta un programa de crecimiento.

El 2020 será un año recesivo por el arrastre del 2019 básicamente, la inflación estará en torno al 45%. Se espera que con el Fondo y con los acreedores privados se plantee una solución amistosa al tema de la deuda.

La situación de 2020 es diferente a 2003. Aquel fue un año que siguió a un gran ajuste realizado durante el gobierno de Duhalde. En 2020 la herencia es complicada.

Está implícito el riesgo de emisión monetaria en el paquete de “poner dinero en el bolsillo”, lo que puede espiralizar la inflación. Hay poco margen para una “luna de miel” de consumo con ilusión monetaria. Es muy probable que las tarifas estén contenidas todo 2020

Para negociar la deuda se exige ajuste fiscal, pero el camino de mayor presión tributaria puede ahogar el crecimiento y si no crecemos, es complicado salir de la trampa de la deuda.

Está abierto el esquema que se usará para reestructurar la deuda pública. Sacando la porción intra sector público está en el orden de 50% del PIB. El tema es la liquidez, no tanto la solvencia.

El 20% de la deuda vence en 2020. Un programa de facilidades extendidas del Fondo permitiría extender los plazos de 4 a 10 años.

El gobierno no va a querer devaluar y esto es un desafío si la inflación erosiona el tipo de cambio real. Estimamos aumento de los precios para 2020 por arrastre e inercia y un tipo de cambio que crezca 20%.

Lo genuino es crecer en base a mayor productividad y competitividad. Hay que fortalecer al Mercosur y acceder a las demandas de Brasil por un arancel externo común más acotado. Esperemos que Brasil crezca más en 2020. Tiene déficits gemelos relevantes y puede seguir devaluando.

En definitiva, la evolución económica en 2020 depende si prevalece una línea más pragmática proclive a una negociación amistosa con el Fondo Monetario y con los bonistas privados, o un enfoque más discrecional de enfrentamiento con estos actores y mayor grado de intervención en los mercados. Es un año muy complejo para pronosticar, con muchos interrogantes. En nuestro análisis sigue la recesión y la inflación con un pronóstico donde recién en 2021 se podría quebrar la racha recesiva y más adelante quebrar la racha inflacionaria.

La coalición gobernante hasta ahora funciona pero pueden aparecer tensiones entre el ala K y la pata peronista, por el momento Cristina deja hacer en Economía. El Presidente sigue de cerca la gestión económica como es su tradición. Terminó una década de muy mal desempeño en el país, esperemos que repunte la economía hacia 2021.

* Director del Área Economía IAE Business School, Universidad Austral

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