ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de octubre 2022 - 09:42

Los verdaderos motivos para prestarle atención al nuevo "Dólar Fed"

La fortaleza del dólar es una mala noticia para el mundo, podría ser el preludio no solamente de una recesión inminente, sino de un fenómeno sincronizado con la próxima crisis.

ver más

Jerome Powell, titular de la Fed, lanzó una dura política monetaria para evitar la inflación en EEUU que traerá consecuencias al resto del mundo.

Gentileza: Criptonoticias

Un párrafo para la inflación: Si fuésemos Sergio Massa, tomaríamos otra nueva medida heterodoxa y creativa como la del “dólar soja”. Liberaríamos dólares para quienes deseen realizar “compras online” de indumentaria en el exterior por 90 días. “El mismo calzado deportivo importado -a dólar oficial- en un local comercial en Buenos Aires, cuesta entre 300% y 500% más caro -en dólares blue-, que si el comprador pudiera hacerlo por su cuenta a través de un Courier (servicio de envío de paquetes). Ni siquiera mencionar el precio de las prendas de vestir. Soportar aumentos de 109% o 50% en dólares, con un Gobierno que protege la industria y los dólares, es intolerable e insostenible. Esta medida haría que el BCRA venda los dólares más caros a los consumidores, y suplante los dólares baratos que se le regalan a los importadores de zapatillas.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Las empresas deben ser monitoreadas por la Secretaría de Comercio, por si no se produce un aumento considerable en la oferta productiva que contribuya a estabilizar los precios, y las ganancias no se reinvierten, después de tanto ayudarlos. La AFIP debería cruzar datos con el 75% de los compradores de departamentos de la Torre Trump en Uruguay, esperando que no sean directivos de empresas que recibieron auxilio para pagar sueldos, o hayan comprado dólares oficiales, refinanciado impuestos con de facilidades de pago por atrasos, observando las DDJJ de ganancias y bienes personales. Massa prometió, pero todavía no hemos visto tronar el escarmiento afirmado.

¿Tiene sentido la escalada del dólar?

En su libro “Auge y caída de las grandes potencias”, Paul Kennedy planteaba la interacción entre estrategia y economía. El trabajo se organizó alrededor de la comparación con la decadencia del imperio británico. Según el autor, toda superpotencia cuya base económica no alcanza para financiar sus compromisos militares en el exterior, está condenada a la decadencia. Las guerras de Afganistán e Irak, están asociadas directamente con la profundización del déficit exterior de los EE.UU. y con la desindustrialización apresurada del país.

David Walker, jefe de la GAO (Goverment Accountability Office) por 15 años, alertó a sus compatriotas acerca de las semejanzas entre la situación de EE.UU. y, la caída de Roma. Ejércitos muy seguros de sí mismo, empleados más allá de sus fuerzas en el exterior, en concurrencia con la irresponsabilidad de los gobernantes en los aspectos presupuestarios y/o fiscales.

El modelo estadounidense cruje

El modelo tiene problemas estructurales desde la década de 1980, potenciado desde el final de la burbuja de internet en 2001. En 1998 las economías emergentes explicaban 27% del comercio mundial, en solo 10 años (2008) su participación alcanzaba 45%. En el mismo lapso, se perdieron 25% de los puestos de trabajo de la industria. Su participación en la población activa trabajadora pasó en 50 años de 24% a 11%. Las deslocalizaciones hicieron que el 60% de las importaciones procedentes de países emergentes sean bienes manufacturados por empresas propias instaladas en esos países.

Wall Street toro.jpg

Como lo vimos durante el Gobierno de Donald Trump, hay muy pocas posibilidades que NIKE, APPLE, HP, MOTOROLA, DELL, BLACK & DECKER, CATERPILLAR, JOHNSON & JOHNSON, y hasta las automotrices asociadas o en Joint Venture, puedan devolver la producción a EE.UU. Pero mencionemos la seguridad jurídica de la inversión en China, ya que el artículo 7 de la Constitución dice textualmente: “El sector estatal de la economía, es decir, la economía socialista bajo la propiedad de todo el pueblo es la fuerza rectora de la economía nacional. El Estado asegura la consolidación y el desarrollo del sector estatal de la economía”. En síntesis, los bienes de producción son del pueblo. Cuidado con los embargos Nancy Pelosi. EE.UU. siempre fue el que los impone. No le toquen las protuberancias al dragón.

En 2008 se pudo comprobar que EE.UU. no estaba preparado con un sistema apto para atenuar el impacto en términos de cobertura de salud, derecho a la jubilación, etc. Es quimérico apuntar solo a los servicios de alto valor agregado para mantener la locomotora estadounidense. Especialmente los países del BRIC (Brasil, Rusia, India y China) se han hecho dinámicos, conquistando posiciones en energía, recursos no renovables, informática, electrónica, telecomunicaciones e industria automotriz. El modelo de crecimiento de EE.UU. organizado en el consumo familiar y el endeudamiento empezó el milenio agonizando, detonó en 2008 y se mantuvo artificialmente hasta aquí, pero un nuevo ciclo de alza de las tasas de interés, podría correr la cortina en cualquier momento.

La decadencia industrial tiene costos sociales

La decadencia de la industria en los últimos 30 años, a pesar de las nuevas tecnologías de la información es profunda, y el modelo de servicios más IT, ya ha demostrado sus límites. La dependencia de la economía estadounidense respecto del ahorro mundial fue incrementándose por los déficits ininterrumpidos año tras año, hasta que China como financista le puso fin al financiamiento extravagante.

Hoy los países que fueron prestamistas también enfrentan subas de interés, que no solo ofician como herramienta de desaceleración inflacionaria, también traen consigo recesión y desempleo. Solo la guerra y la inflación mundial sostienen la fragilidad económico financiera de EE.UU., favoreciendo la atracción de los inversores del resto del mundo, al subir las tasas de interés y, haciendo ascender el dólar.

Con la excusa de combatir la inflación, se pretende disimular que un modelo de crecimiento estimulado a fuerza de consumo y endeudamiento de las familias se va a venir abajo. El modelo de endeudamiento-con suba de tasas- ya no podrá ser el motor de crecimiento en los próximos años, y es apremiante hallar un reemplazo.

La crisis que comenzó en 2008 nunca mejoró en forma genuina, siempre se aplicó “kick the can” (patear la lata para adelante), y después de la pandemia y la guerra está empeorando. Esa es la razón de la ola de ira e indignación que fue engordando en Europa y EE. UU. a los movimientos post fascistas. Pero también es cierto que los ciudadanos se sienten expropiados de su nivel de vida, especialmente la clase media y los niveles más vulnerables. Esa sensación de fracaso, es caldo de cultivo para la furia, enojo y ensañamiento que estamos viendo aun, en nuestro propio país.

¿Qué es el dólar Fed?

La política monetaria cada vez más dura de la Fed tiene impacto en la relación de la moneda norteamericana con el resto de las divisas, golpeando a los activos argentinos. A partir que la Fed empezó a mostrar una postura más dura en la tasa de interés, EE.UU. se convirtió en “la aspiradora global”. El fortalecimiento del dólar afecta el saldo de la balanza de pagos de todos los países.

P5 - Jerome Powell (NA_opt.jpeg
hoja de ruta. El titular de la Reserva Federal de EE.UU., Jerome Powell, en Wyoming, prometió tasas, sudor y lágrimas.

La incertidumbre de China y el Reino Unido, aportan su cuota de desasosiego. Huyen los compradores de bonos y los fondos de inversión no pueden salir de los más riesgosos. La libra esterlina está en su nivel más bajo en casi 40 años, el yen se hundió a su nivel más bajo frente al dólar desde 1998. El franco suizo, habitual refugio frente al dólar cuando la impotencia de otras divisas es evidente, también ha caído frente a la moneda estadounidense, instalándose en su punto más bajo desde 2015. El euro no solo llegó a la paridad uno a uno con el dólar -con oscilaciones-, sino que podría seguir hundiéndose.

La fortaleza extrema del dólar está asociada al contexto económico global, no hay duda. En el corto plazo, el dólar es la moneda de protección por eminencia. El mundo entrará en recesión inevitablemente en varias regiones. En épocas recientes, la fortaleza de del dólar se transformó en crisis económica o financiera. Paradójicamente, mientras el dólar acumula una rentabilidad de alrededor del 18% desde principios de año, las acciones estadounidenses han caído alrededor de 22% y podrían seguir cayendo.

Pero, en el análisis está la sentencia, la fortaleza del dólar es una mala noticia para el mundo, podría ser el preludio no solamente de una recesión inminente, sino de un fenómeno sincronizado con la próxima crisis, cuando vuelva a desplomarse.

Salvo que los estadounidenses acepten un empobrecimiento general y duradero -un fuerte ajuste, como los que el FMI suele recomendarles a los países emergentes-, la dependencia estadounidense respecto del ahorro mundial seguirá creciendo, hasta que un día, una gran desvalorización alcance para sincerar su verdadera cotización, y al mismo tiempo valga para licuar la deuda, derribando el valor de las reservas de los bancos centrales que atesoraron dólares. Sabemos que esta tesis no parece convincente, pero guarda coherencia total con los sobrevivientes déficits gemelos estadounidenses.

De acuerdo a los manuales, el dólar debió haber declinado hace tiempo, pero recuerde que pueden darse anomalías, a veces importantes y duraderas en relación a los “fundamentals”. La pregunta del millón es: ¿cuándo y cuánto?

Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias