(Eduardo Duhalde, que tuvo a Jorge Telerman como uno de los responsables de campaña en la elección presidencial que perdió en 1999 con Fernando de la Rúa, explicó el porqué de su apoyo a la reelección del jefe de Gobierno en los comicios del domingo próximo. Es porque no sería un delegado en el distrito de Néstor Kirchner. En diálogo con Elizabeth de Luca por la cadena de TV cable Metro, reveló que Telerman rechazó las presiones del kirchnerismo para entregarle la administración porteña a la Casa Rosada. También amenazó con otro libro de memorias políticas en el cual seguirá justificando su polémico interinato presidencial.)
PERIODISTA: ¿Por qué eligió apoyar a Telerman y no a Macri?
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Eduardo Duhalde: Yo no lo elegí, lo que yo digo es que me sentiría muy feliz si gana él, porque tiene algo que el país necesita, que es liderazgo. Telerman tiene liderazgo, lo que la capital necesita es un hombre capaz de construir un liderazgo. El plantea que no le gusta que lo manejen de afuera. Si bien no soy porteño, me parece que a los porteños esa idea no los debe atraer. Yo se por qué Telerman no fue candidato del gobierno. El no lo dice, pero lo llamaron y le querían poner a los ministros, hacer lo que hacen en otras provincias; él queríaseguir en una línea independiente y eso creo que los porteños se lo van a reconocer.
P.: Después de lo que pasó, usted quiere vengarse, porque fue muy duro lo que pasó entre Ud. y el Presidente...
E.D.: En realidad, lo que me procura a mí es que este modelo de crecimiento no aborte por incompetencia del que gobierna. Estamos frente a una gran oportunidad, pasamos por una depresión económica igual que los Estados Unidos en la década del 30, pero allá tuvieron una dirigencia capaz y crecieron indefinidamente y consolidaron su rol en el mundo. El interrogante de nuestros compatriotas es si estos dirigentes y los que vienen tendrán la capacidad de no desaprovechar esa oportunidad. Yo soy optimista, no puedo dejar de serlo, es mi característica. Cuando decía en medio de la crisis que teníamos futuro y cuando decía que estábamos condenados a tener éxitos es porque conozco las potencialidades de nuestro país, que está esperando dirigentes que lo pongan sobre el tapete, ocuparse de eso como prioridad y ahí vamos a ser el gran país que fuimos.
P.: ¿Usted se va a volver a dedicar a la política?
E.D.: A la política de cargos, no. Pero sí a predicar las ideas que tengo porque creo que le hacen falta al país, soy presuntuoso.
P.: Amenaza con otro libro...
E.D.: Bueno, en el que apareció cuento los 120 primeros días de mi gobierno. Ya hay otro libro de los 100 primeros días de Oscar Lamberto, es el momento en el que yo decía que más que un presidente era una especie de bombero apagando incendios. Toda la gente en queja, en queja con razón: la suma de esas razones era la crisis, el proceso anárquico, era aquello que se vayan todos, eran los incendios, las cacerolas, los gritos, y eran las asambleas populares. Era toda esa situación de crisis terminal y así lo definían muchos politicólogos.
P.: ¿Hay alguien que tenga que preocuparse en el gobierno con el próximo libro?
E.D.: No, este libro tiene un soporte que es un sitio de Internet donde están todos los archivos de la presidencia, los decretos que firmé, las sentencias de la corte suprema, las leyes que dictamos, quiénes las votaron, quiénes no las votaron, quiénes se oponían al cambio que yo llevé adelante, que cambié el modelo económico social de la Argentina. En ese momento nadie se animaba a decir que lo que yo hacia era lo que había que hacer. Yo sostenía en esa época que la Argentina estaba condenada al éxito y que salíamos en 4 meses. Y fue así, salimos en 4 meses de la depresión económica y con la ayuda de todos pudimos entregar el gobierno a un presidente elegido por el pueblo.
P.: No me respondió la pregunta...
E.D.: No sé si preocuparse porque voy a decir toda la verdad. Ahí se van a dar cuenta de que la mayoría de los dirigentes pretendía apagar el incendio con un sifón, no tenían la menor idea de lo que había que hacer. P.: Fernando de la Rúa dijo que José María Aznar le avisó que Duhalde le anticipó que sería presidente 4 meses antes de su renuncia...
E.D.: Lo leí. La verdad que me da vergüenza el autismo del Dr. De la Rúa, con quien yo tenía amistad. Es increíble, no sabe lo que pasó en la Argentina, le echó la culpa a Tinelli. En realidad, no se da cuenta de que la manifestación del 19 y del 20 de diciembre fue la más grande en la historia argentina. Y que fue espontánea -las otras fueron organizadas-. Y él respondió con un estado de sitio que trajo más de 30 muertos. Por eso renuncia. Los muertos no fueron de la Provincia de Bs. As., y en ese momento no era gobernador. Pero él siempre tuvo esa idea. Creo sinceramente es que él no entendió bien, no entendió el país, no sabía lo que tenía que hacer, estaba en un estado de abulia total. Desgraciadamente fue así porque necesitábamos un presidente que supiera lo que tenía que hacer, que tomara decisiones, básicamente que hiciera lo que tenía que hacer. Era lo que decía el Diálogo Argentino, que después me ayudo a mí. Le propusimos una semana antes que había que cambiar la política económica y social. Ya estábamos en depresión económica y la anarquía ya se estaba viendo.
P.: ¿Por qué prefiere a Néstor que a Cristina como candidato a presidente?
E.D.: Porque entramos en años de turbulencia. Muchas razones: el crecimiento es una, pero eso trae el reacomodamiento de los precios internacionales, el tema de los subsidios, el problema salarial. Tenemos grandes problemas que van a acrecentarse en el futuro y necesitamos gente experimentada. Algunos tontos o alcahuetes que hay en todos los gobiernos dicen: «La señora tiene experiencia». La experiencia no es un hecho subjetivo. La experiencia es cuando uno lee un currículum y ve qué antecedentes tiene una persona para determinado tipo de función. Yo lo que digo lo digo desde el sentido común más elemental, que la doctora Kirchner no tiene ninguna experiencia en administrar, y eso es muy peligroso.
P.: Ud., cuando era presidente, daba notas a la prensa, a agenda abierta...
E.D.: Me parece que no hay otra forma de actuar en democracia, así funcionan los países democráticos en todo el mundo. Yo tenía una radio en mi provincia y más de una vez un funcionario me decía: «Mirá que alguien se la pasa criticando al gobierno provincial», y yo le decía: «Bueno, es un problema del periodista que lo hace». Yo no tengo por qué intervenir, yo creo que en democracia hay que dejar que la gente se exprese y que no hay que manejar ni presionar las pautas publicitarias, con que «esto me gusta y esto no». Me parece que eso no es democrático.
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