Uno de los grandes temas de los últimos días fue que el Gobierno del Frente de Todos, con Alberto Fernández a la cabeza, logró un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que nos permite crecer, honrar nuestras obligaciones y hacer una Argentina más justa. Después de la deuda impagable que tomó un Presidente irresponsable como Mauricio Macri, tenemos una solución sin ajuste, ni reforma laboral, ni despidos, sin recortes en jubilaciones ni salarios. Por eso, es momento de priorizar la unidad.
Está claro que no es una noticia para festejar, pero si es un punto de partida para reconstruir. Pero todas las miradas se posaron en la respetada decisión de renunciar a la presidencia del bloque del Frente de Todos de Máximo Kirchner, como si fuera el núcleo central de la discusión sin comprender que en un frente hay matices, diferencias y cada uno toma decisiones personales que no afectan a la gobernabilidad.
Pero el verdadero núcleo del problema está aquí: en el año 2018 el presidente Mauricio Macri firmó con acuerdo con el FMI que significo un préstamo de 57 mil millones de dólares, con las condiciones de: déficit cero para 2019, un superávit del 1% para 2020 y emisión cero, aumento de retenciones, ajuste en la obra pública, mega tarifazos, baja de subsidios a 0,5% del PBI, eliminación del Ministerio de Salud y Trabajo, despidos en el sector público, entre otras medidas. Todas estas exigencias fueron cumplidas al pie de la letra, y todos y todas sabemos y sufrimos sus consecuencias.
Seguramente habrá distintas miradas y opiniones sobre el acuerdo logrado por Martín Guzmán y su gabinete, pero gobernar se trata de asumir la realidad, estar dispuesto a transformarla y tomar decisiones que hagan feliz a nuestro pueblo. Ése es el sentido también de nuestra democracia y de nuestro Frente. Pese a no estar todos de acuerdo siempre velamos por el bien común, que nos haga una Argentina mejor y más justa para todos. De esta manera, debemos buscar las mejores posibilidades y que, principalmente, no afecten a los y las trabajadores, los que día a día pelean para llegar a fin de mes.
La oposición quieren manipular al pueblo con mentiras y proyecciones desesperanzadoras, con frases como “ahora cuando hable Cristina se rompe todo”. También buscan comparar la situación actual con la negociación que llevó adelante Néstor Kirchner en su momento. No hay que caer en la trampa. Son incomparables, son momentos económicos y sociales distintos que no pueden igualarse. Lo único que tienen en común es que tanto Néstor como Alberto Fernández tuvieron que tomar las decisiones para liberarnos de una deuda heredada para poder seguir creciendo como país.
En un contexto de crisis económica, quienes le ponen el cuerpo todos los días a la falta de trabajo, necesitan de la unidad de todos los funcionarios, dirigentes y militantes. Tenemos una emergencia económica-social que resolver, no podemos retroceder. Las diferencias internas seguirán existiendo pero no hay que olvidar nuestro norte y hay que confiar en nuestro Presidente.
No tenemos margen para el error. Cada vez que nos equivocamos significa más injusticia. Confiamos en que el Presidente tomará el camino correcto en el que lo puso la historia para el bien de todos los que habitamos nuestro país. Con generosidad y solidaridad se consiguen los mejores resultados y construiremos una Argentina con igualdad de oportunidades y justicia social para todos.
Dirigente de Frente de Todos CABA. Secretario general de la Comuna 7 por el Frente de Todos. Referente NEP – Nuevo Espacio Participación Peronista.
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