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3 de noviembre 2022 - 10:32

Lanzan libro con radiografía de la Justicia, su estructura y funcionamiento

Las autoras Yvonne Blajean Bent y María Victoria Nemeth aportan un insumo muy potente para mejorar el debate. En "Radiografía de la Justicia" se tomaron el trabajo de realizar una cartografía de la administración de justicia.

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En la República Argentina los temas casi siempre pasan de moda. Algunos de golpe reaparecen bajo otro ropaje. Pero rara vez en nuestra vida pública las cuestiones soportan el paso del tiempo. Entre las excepciones hallamos al sistema judicial. En efecto, un rasgo distintivo de los últimos años tiene que ver con la permanencia de en la conversación pública del aparato judicial. Los jueces y los fiscales, de todas las instancias y de todos los fueros, son protagonistas del debate. Casi siempre su rol esta aunado a un diagnóstico preciso: la crisis.

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A vece el centro de la discusión tiene que ver con los tiempos judiciales. Por ejemplo, los juicios de corrupción que insumen décadas. A veces con la diferente intensidad con la que se aplica la ley; es decir, la comúnmente llamada “doble vara” A veces con la sensación de impunidad derivada de algunas sentencias de la justicia penal, pero también de la justicia federal en la seguridad social que no satisface el reclamo de un jubilado, o de las sentencias de la justicia laboral que no resuelve a tiempo un despido ilegal. En fin, la lista podría ampliarse. Pero lo que me interesa puntualizar es que, repito, los problemas de la administración de justicia se mantienen en el tiempo, pese al vértigo que por momentos tiene la vida pública.

Las razones por las que el sistema judicial es cuestionado varían. Pero el problema básico es que la palabra de los jueces y fiscales está envuelta en sospechas. Aunque hay muchos buenos magistrados, la palabra del dispositivo aparece sospechada. A partir de allí surgen diferentes perspectivas para encarar el tema. No me voy a ocupar de ellas. Simplemente quiero remarcar que las miradas están a menudo atravesadas por confusiones conceptuales. No siempre los actores tienen en claro de que se trata el “problema de la justicia” Por esa razón se enredan en pantanosas disputas.

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Yvonne Blajean Bent y María Victoria Nemeth aportan un insumo muy potente para mejorar el debate. En “Radiografía de la Justicia” (Ediciones del continente 2022) las autoras se tomaron el trabajo de realizar una cartografía de la administración de justicia. Lo hicieron empezando por el principio. Ello es una novedad estimulante.

Felizmente hay cada vez más producciones intelectuales que abordan esta dimensión del diseño institucional del estado. Pero uno de los méritos de este libro es que, repito, empieza por el principio. Sin renunciar al rigor teórico, el libro explica para que nacieron en occidente los sistemas judiciales, explica los objetivos para los que fueron creados y con mucha precisión identifica que deberían hacer para mejorar la vida de todos los ciudadanos. Además, el libro va de lo general a lo particular. Describe las bases sobre las que se asienta el sistema judicial argentino. Narra que tenían en sus cabezas nuestros fundadores y fundamentalmente como imaginaban la relación entre los ciudadanos y la ley. La ley, por ejemplo, es percibida como algo abstracto y lejano por muchos ciudadanos. Las autoras, explican por qué.

Pero esa aproximación a la institución judicial no es la única, ya que el análisis sobre el diseño constitucional está vinculado a una recopilación de las formas en que es plausible pensar a la justicia. La justicia, en tanto valor filosófico, es algo muy complejo de definir. La ciudadanía se pregunta porque las sentencias usualmente son más benévolas con los que más tienen que con los más vulnerables. El libro proporciona ideas al respecto.

Por ello las autoras diferencian el esquema burocrático de lo que significa el valor justicia. Ofrecen al público las distintas alternativas en la materia. Y de nuevo, sin renunciar al rigor teórico, proporcionan en un tono muy amable a los lectores y lectoras las diferentes posiciones filosóficas en las que se puede pensar la justicia. Esa combinación entre la descripción del entramado institucional y la concepción filosófica es muy interesante porque ayuda al ciudadano a entender porque algunas decisiones judiciales son “legales” pero la gente no las percibe como “justas”

Finalmente, las autoras tienen como punto de partida teórico la crisis. Evidentemente son conscientes del contexto institucional en el que el libro se inscribe y son conscientes de la importancia que el tema tiene en la actualidad. Por ello deslizan una serie de propuestas para discutir en eventuales debates sobre una reforma judicial.

En definitiva, se trata de un texto de lectura amena, riguroso, que combina la teoría con la realidad y que suministra al ciudadano insumos necesarios para mejorar la discusión sobre una institución cuyo prestigio y credibilidad es vital para la apuesta democrática.

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