“Equipo que gana, no se cambia”. Este conocido refrán alusivo al deporte también es utilizado en otros espacios de la vida para referirnos a mantener prácticas o hábitos que son exitosos.
“Equipo que gana, no se cambia”. Este conocido refrán alusivo al deporte también es utilizado en otros espacios de la vida para referirnos a mantener prácticas o hábitos que son exitosos.
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Esto también se aplica en el ámbito laboral. Pero cuidado con quedarnos en “piloto automático” porque poco a poco aparecerán consecuencias de cómo convertirse en una organización lenta, con una percepción negativa de marca y ambiente laboral negativo, que podría hacernos perder talento valioso, e incluso tomar malas decisiones que repercuten en la rentabilidad y por lo tanto en la subsistencia de la organización.
En esta nueva era, donde la pandemia nos dejó muchos aprendizajes, se aceleraron los cambios que venían ocurriendo respecto a la forma en que la personas querían vivir, los hábitos, los roles y la estructura familiar, y también en el ámbito laboral se abrió una nueva etapa en la que lo único constante son los cambios y el gran desafío de los líderes actuales es poner a las personas en el centro.
Hoy en las organizaciones están conviviendo cuatro generaciones laborales, los Baby Boomers (1945 y 1964), Generación X (1965 y 1981), Millenials (1982 y 1994) y los Centennials (1995 hasta la actualidad), todos con diferentes propósitos y motivaciones que generan la necesidad de tener líderes con un mindset que los contenga a todos.
Hasta hace unos años, las organizaciones tenían el poder de elección sobre un talento que querían sumar a sus equipos; hoy, “los talentos eligen a las organizaciones” y esto es un punto de dolor, sobre todo en aquellas organizaciones que son muy sensibles y dependientes de contar con perfiles calificados que son “escasos” en el mercado.
Entonces, ¿podemos lograr trabajar estos puntos con líderes que están en su zona de confort? ¿Estamos dispuestos a seguir escuchando en nuestras organizaciones “aquí siempre se hizo así”? Algunos tips:
La invitación es poner a los talentos en el centro de las decisiones, considerando todos los cambios que estamos viviendo en nuestras organizaciones como nuevas oportunidades para ser atractivos y lograr fidelizarlos, de la mano de nuestros líderes que de manera permanente se encuentran en una zona de cambios y aprendizaje, que los hace estar en todo momento saliendo de su zona de confort.