10 de mayo 2018 - 19:31

Lidia Borda y el filo de la pasión

Lidia Borda y el filo de la pasión
Lidia Borda sabe cómo evocar y provocar al mismo tiempo en el que lo preciso se hace precioso. Escucharla cantar las composiciones de los grandes autores de tango es poner en juego la fibra interna de una emoción que se hace filo. Y "Puñal de sombra", su último trabajo, es la clara muestra de una artista de potencia absoluta.

En el disco, el séptimo de una trayectoria cargada de galardones (fue premiada dos veces con el Premio Gardel a la mejor artista de tango argentina), Borda recurre al garrido de su latido musical para recorrer temas como "Una canción" (Castillo/Troilo), "Mano a mano" (Flores/Gardel-Razzano) y "En esta tarde gris" (Contursi/Mores).



"El aguacero" (Castillo/Castillo) sirve como muestra de un registro más sensible que arrollador, una característica de la cantante; mientras que "Cornetín (Mazi/Castillo-Maffia) luce el desparpajo necesario para narrar en clave de tango-milonga ese recorrido del viejo tramway. "Tarí, tarí/ lo apelan Roque Barullo/ conductor del Nacional/ con su tramway, sin cuarta ni cinchón/ sabe cruzar el barrancón de Cuyo./ El Cornetín, colgado de un piolín,/ y en el ojal un medallón de yuyo./ Tatí, tarí/ y el cuerno listo al arrullo/ si hay percal en un zaguán./ Calá que linda está la moza/ calá barriendo la vereda".

Calá que bien que anda la Borda, calá. Que cala hondo y emociona, como siempre, con la pasión como garantía de confianza.