Agresivo final de campaña en Capital
Con inusitada agresividad se manifestó ayer la campaña electoral para jefe de Gobierno de la Capital Federal entre Mauricio Macri y Aníbal Ibarra, a 24 horas de su cierre. La aparición de afiches anónimos que los candidatos se adjudicaron mutuamente subió el tono de la pelea que vienen protagonizando con ferocidad los contrincantes. Se dijeron de todo, pero el mayor despliegue gráfico en pegatinas y folletos fue contra Macri, quien calificó la campaña para esta segunda vuelta de «inmunda».
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En las últimas horas de la campaña, un afiche en las paredes de la Capital Federal dura, promedio, 20 minutos. Un negocio para los profesionales de la pegatina y un torneo de ansiedades. Los kirchneristas hacen cruzada contra el neoliberalismo (arriba); dos varones unidos civil y gozosamente se besan en el afiche de la discordia, que Macri e Ibarra se atribuyen mutuamente (izq. abajo): Macri responde agresiones (der. abajo), y el zamorismo insiste por la abstención (abajo).
Macri hasta se vio obligado a admitir que está de acuerdo con la norma en cuestión en coincidencia con Ibarra, aun cuando ambos veían en la pegatina una provocación del otro.
• Asociación 20
El macrismo asoció esos afiches a otros que empapelan la Ciudad del tipo Macri=Menem o a una costosa edición estilo diario color desprestigiando al titular de Boca.
Ibarra rechazó esos afiches y retrucó con que su rival cuestionaba a los cartoneros y juzgaba a los homosexuales de «enfermos».
Desde el 24 de agosto, cuando comenzó la campaña por el ballottage, Ibarra y Macri fueron subiendo el tono y terminaron con todo tipo de cruce. Desde «mentiroso» hasta «mafioso» o «trucha de acero», además de las denuncias de discriminación que disparó Macri contra el jefe de Gobierno.
En ese clima terminarán hoy el proselitismo, con la imposición de la veda política que precede a los comicios.
Macri hará una caravana, del mismo tipo de la que realizó antes de la elección pasada, pero recorrerá aquellos barrios donde fue más desfavorecido por los votantes.
La recorrida del macrismo arrancará al mediodía en la esquina de las avenidas Cabildo y Federico Lacroze, y continuará por los barrios Belgrano, Palermo, Villa Crespo, Almagro, Caballito, Boedo y Parque Patricios.
Antes de ese periplo, Macri firmará un contrato con la Democracia Cristiana, por el cual se compromete al cumplimiento de sus propuestas de gobierno a cambio del respaldo público de ese partido.
A la noche se despedirá de la campaña con un acto en la sede de su partido Compromiso para el Cambio, en la calle Chacabuco del centro de la Ciudad.
Ibarra atomizará también su cierre sin gran acto central como el que hizo en el Luna Park ante la primera vuelta. Comenzará el día con una recordación de la caída del chileno Salvador Allende y seguirá con otros actos de poca concentración.




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