El arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado del país, Jorge Bergoglio, volvió a pronunciarse a favor de "fomentar y trabajar por el diálogo en la Argentina" porque "nos hace bien a todos".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Uno de los mensajes para estas Pascuas es trabajar por la cultura del encuentro", reafirmó el jefe de la Iglesia católica luego de haber encabezado el tradicional lavado de pies, esta vez con internos de la Unidad Penal número 20 del hospital Borda.
Al enfrentar a la prensa después de mucho tiempo, Bergoglio fue cuidadoso y buscó evitar que sus palabras tuvieran una lectura únicamente política, pero sus palabras remitieron al enfrentamiento entre oficialismo y oposición.
"Es verdad que siempre estamos con problemas y a uno se le pueden escapar los pájaros, pero tenemos que hacer un esfuerzo de mansedumbre", afirmó Bergoglio y sostuvo que "Jesús enseña que hay que servir con mansedrumbre: si te dan un sopapo hay que poner la otra mejilla".
El cardenal afirmó que "el diálogo es una cosa que nos hace bien a todos, es difícil porque supone salirse de sí mismo y ver como la ve el otro".
En esta línea, sostuvo que "todo diálogo tiene que configurar un encuentro" y que "uno de los mensajes para estas Pascuas era ese, trabajar por la cultura del encuentro, en todos lados".
Al ser consultado sobre si existe una nueva etapa de diálogo entre la Iglesia y el Gobierno, Bergoglio afirmó que no sabía calibrar esas situaciones y remató: "que los políticos lo juzguen".
Por otra parte, el arzobispo de Buenos Aires brindó detalles de la ceremonia de lavado de pies en la Unidad Penal 20, donde los internos los recibieron con carteles y le pidieron que "los acompañara en su dolor", según relató.
"Me gratificó que también estuviera el rabino que atiende a los miembros de la colectividad judía acompañando el gesto de fraternidad", detalló el cardenal.
Por la mañana, durante la misa crismal que encabezó en la Catedral metropolitana, Bergoglio sostuvo que el "pueblo fiel está cansado de un mundo que agrede, que enfrenta a hermanos contra hermanos, que destruye y calumnia".
Allí, el arzobispo dijo que los fieles quieren ser conducidos por pastores con "paciencia y mansedumbre" y no "crispados".
Luego, precisó que ese mensaje estaba dirigido a los sacerdotes.
Dejá tu comentario