Un día después de elogiar a Cristina de Kirchner por su acto homenaje a Raúl Alfonsín, el cardenal Jorge Bergoglio descolocó una vez más a la Casa Rosada al recitar ante un plenario del Episcopado el mismo pasaje bíblico al que recurrió el ex obispo castrense, Antonio Baseotto, para sugerir que debía arrojarse al mar al entonces ministro de Salud, Ginés González García, por su defensa de la despenalización del aborto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños. Por lo tanto, ¡tengan cuidado!», fue parte de la homilía de Bergoglio en la misa de apertura de la 95ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal que empezó ayer en Pilar.
Ese pasaje bíblico, utilizado por Baseotto en 2005 para descalificar a González García, fue interpretado entonces por Néstor Kirchner como una tácita referencia a los vuelos de la muerte que la última dictadura utilizó para matar a todos aquellos que consideraba subversivos. En aquel entonces Kirchner le retiró el sueldo a Baseotto y estalló una dura polémica con la Santa Sede, tanto que el gobierno presentó en el Senado un proyecto de ley para disolver el obispado castrense, actualmente vacante.
El discurso de Bergoglio llegó el mismo día que Juan Pablo Cafiero viajó al Vaticano para ocupar la también vacante Embajada Argentina ante la Santa Sede, con instrucciones de Cristina de Kirchner de convertir el obispado castrense en un vicariato de menor rango e integrado por una diversidad de cultos.
La frase de Bergoglio podría disparar una nueva escalada en la pelea entre la Casa Rosada y el Episcopado, justo cuando la presidente Kirchner planea un viaje a Chile para participar en diciembre junto a Michelle Bachelet y un enviado papal del 30 aniversario de la mediación de Juan Pablo II en el conflicto limítrofe por el Canal de Beagle.
Esta tarde, en la segunda jornada del plenario de obispos, Bergoglio buscará (y logrará) ser reelecto como titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en su segundo y último trienio como referente máximo de la Iglesia Católica argentina.
Durante esta Asamblea Plenaria, se realizarán elecciones para renovar todas las autoridades de la CEA, las que tendrán mandato hasta 2011, y en ese contexto el arzobispo de Luján-Mercedes, Agustín Radrizzani, pasaría de la vicepresidencia segunda a la primera.
Radrizzani es considerado un obispo de «gran cintura política» que logró un inesperado acercamiento en la siempre tensa relación entre el gobierno nacional y la Iglesia Católica.
Tras el intercambio pastoral sobre la realidad del país y la Iglesia, en el programa establecido se encuentran los siguientes temas a tratar: Camino al Bicentenario; Misión continental; Plan de formación para los diáconos permanentes en la Argentina; y los informes de las comisiones episcopales de Catequesis, de Liturgia, y del Consejo de Asuntos Económicos.
En este marco, se supo que los prelados preparan un documento que va en línea con la convocatoria plural de Cristina Kirchner de cara al Bicentenario, en donde harán hincapié en las inequidades sociales, las respuestas políticas y la participación de la Iglesia.
Dejá tu comentario