Busca Ibarra mejorar su ejército de fiscales
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Para el ballottage el problema no es la cantidad -ahora hay «sobreoferta» de fiscales sino la calidad: el comicio será más sencillo, porque sólo habrá dos boletas a diferencia del anterior que hubo 38, pero un traspié a la hora de la apertura de urnas puede pagarse caro.
En los papeles, Schifrin -que supervisa esa mecánica- le avisó a Ibarra que la cobertura está garantizada: «No va a haber problemas. Está todo aceitado» le aseguró el primer tramo de la campaña no estuvo en la cocina, pero ahora recuperó protagonismo.
• Reclutamiento
Estará encargado de anotar los porotos de cada bando: para controlar las 6.580 mesas porteñas necesita 7.500 fiscales que colectará del kirchnerismo -Juliana Marino y Héctor Capaccioli-; el ARI, vía Fernando Melillo; el Partido de la Ciudad de Jorge Giorno, la CTA, el socialismo y, obviamente, el Frente Grande.
El sello de origen de Ibarra inició ayer rondas reservadas de las distintas capillas. Lo mismo hicieron, bajo la mirada de Alberto Fernández, los kirchneristas y, aparte, Giorno -en festejo permanente por el resultado del 24 de agosto- juntó a los suyos.
Al margen del ejercicio en el cajón de arena, Ibarra pide gestos precisos de Olivos. Ayer Aníbal Fernández ratificó el apoyo oficial, pero el frentista demanda la presencia efectiva de Néstor Kirchner que ocupa su agenda casi exclusivamente en la campaña del PJ bonaerense. Tiene allí festejo asegurado.
• Obsequio
Recién entre lunes y martes, Ibarra podría computar otros espaldarazos públicos. Está prevista la visita de Alicia Kirchner a la villa 21-24 y es probable que el Presidente le regale otra foto a principios de la próxima semana en un acto en Villa Lugano, el sur que en los votos castigó a Ibarra.
Pero el dilema, tardío, es hasta qué punto la presencia de Kirchner no deteriora la imagen del candidato. «Si el Presidente aparece mucho corremos riesgos de que Ibarra quede como un títere» se preocupó ayer un kirchnerista puro que, así y todo, confía en el triunfo.
La frase esconde un planteo a futuro: ¿si Ibarra gana por la contribución de Kirchner y Elisa Carrió, cuánto deberá pagarle a los delegados del Presidente y la chaqueña? Muchos, en esos campamentos, ya se prueban los trajes, para ante una victoria, desembarcar en el Ejecutivo.




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