La presión de los docentes porteños sobre el gobierno de Mauricio Macri alteró el ánimo del gabinete, donde ayer mismo, por la mañana en la reunión semanal de esos ministros, algunos funcionarios confrontaron con el titular de la cartera educativa, Mariano Narodowski.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El propio titular de Hacienda, Néstor Grindetti, habló con dureza acerca de la imposibilidad de otorgar una suba salarial a los maestros, que obtuvieron un porcentaje mayor que en el resto de las jurisdicciones este año y, según se dijo allí, complementan el salario con adicionales que elevan el sueldo con respecto a otros distritos.
Luego, en la jornada más dura del Gobierno de la Ciudad con el sector, Narodowski buscó una salida a la polémica. Por un lado, como alternativa para incorporar las demandas de los maestros de la Capital al reclamo de otras provincias, pidió una audiencia con el titular nacional del área, Juan Carlos Tedesco y por otro lado anunció que pediría a su par de Espacio Público, que autorizara la carpa que reclamaban armar los maestros, la que finalmente fue permitida, pero en la Plaza de Mayo, no en la calle como la terminaron levantando los docentes.
El Gobierno porteño resiste conceder más subas salariales este año a los maestros porque sabe que, de permitirlas, tendría que otorgar el mismo beneficio a los médicos y a todo el plantel de empleados municipales.
Pero la pelea continuará hoy en la Legislatura porteña, que intentará debatir en la Comisión de Educación el proyecto de ley que le permitiría a Mauricio Macri disponer de fondos para aumentar el salario a los docentes. Se trata de la iniciativa que los bloques opositores al macrismo quisieron tratar sobre tablas el jueves pasado, algo imposible sin los votos PRO que suman 27 de los 60 que hay en el recinto.
En cambio, el proyecto debería tratarse en la Comisión de Presupuesto -la conduce el macrista Alvaro González- y de Educación a cargo de Enrique Olivera (Elisa Carrió).
La Coalición Cívica, como el ibarrismo y el kirchnerismo están dispuestos a dotar a Macri de una suerte de superpoder que le permita reasignar partidas subjecutadas para que se utilicen en los sueldos docentes.
El cálculo que hacen los legisladores es que, si se acordara 10% de mejora (y no 20% como exigen los maestros), Macri necesita unos $ 20 millones mensuales para pagarlo. No consideran sin embargo la extensión de esa mejora a los más de 120 mil empleados del Gobierno de la Ciudad.
Inclusive ayer, la propia vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, sumó confusión al conflicto, cuando en una conferencia de prensa reclamó que el gobierno de Cristina de Kirchner no firmó aún el permiso para que la Capital Federal coloque u$s 500 millones en bonos, que supuso podía contribuir a solucionar la demanda. Sin embargo, ese dinero está asignado a un fondo que votó la Legislatura para infraestructura social y no podría trasladarse a los salarios, si fuera posible la colocación de los papeles.
Dejá tu comentario