7 de noviembre 2003 - 00:00

Cae otro mito: paritaria de Miguel en metalúrgicos

Está ocurriendo en forma silenciosa, pero promete constituirse en un cambio inédito en el gremialismo y en las futuras paritarias. Porque la negociación que están llevando a cabo representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y las principales empresas siderúrgicas derrumbarán estructuras salariales que datan de más de 25 años.

Ya ADIMRA (la cámara que nuclea a las pymes metalúrgicas) y la industria del aluminio homologaron el Decreto 392 (que dio carácter remunerativo a la suma fija otorgada por el gobierno a los trabajadores privados) y la expansión de la escala de categorías de los convenios colectivos.

Ahora la UOM se prepara para negociar la rama siderúrgica fuera del convenio 260 que firmara Lorenzo Miguel en 1975 y que llevara más de un año de discusiones en pleno gobierno justicialista.
De modo que los laminadores (nucleados en CLIMA) y los siderúrgicos de Techint (Siderca y Siderar), Acíndar y AcerBrag están por acordar negociar la rama siderúrgicay comenzar a discutir así el convenio siderúrgico fuera de la UOM.

Por un lado, la homologación del Decreto 392 constituye un blanqueo de remuneraciones y pagos a cuenta y otros suplementos. Para las empresas significa un aumento de las cargas sociales porque los $ 228 tienen carácter remunerativo. Por ejemplo, en el caso de Siderca, el decreto implicó un aumento de 6 millones de pesos anuales en el gasto salarial (los $ 228 implicaron un aumento de $ 340 promedio).

Cabe recordar que la UOM nuclea principalmente a la industria siderúrgica, metalmecánica, de aluminio, cobre, bronce, fundición, y autopartistas.

• Cambios

La historia gremial refleja que cuando una rama salía del convenio, arrastraba al resto. Es decir, que si se desataba un conflicto en alguna empresa en la órbita de la UOM, sea del aluminio o autopartista, por ejemplo,tenía un impacto en las demás, llevándolas también a la disputa gremial.

Ahora, con la negociación por rama, esto dejaría de ocurrir y en una negociación paritaria la UOM perdería un poco de peso específico porque las ramas ostentarían la representación.

Pero uno de los principales cambios que se gestan pasa por las escalas salariales por categorías.


Los convenios establecen categorías mínimas y máximas, y entre ellas, una serie de pautas que implican diferenciales salariales.

El problema actual es que estas escalas datan de los '70 y con el avance tecnológico registrado en la siderurgia han desaparecido decenas de categorías y, por ende, ocurre que los diferenciales salariales se han achatado.

Hoy, un oficial múltiple -por ejemplo-, que es una categoría tope, no sólo desempeña tareas operativas y técnicas sino tambiénde gestión. Ocurre en la actualidad que quien le sigue en la escala apenas gana unos $ 30 menos. Eso desalienta a las categorías bajas a querer subir porque por tan poco dinero deben asumir mayores responsabilidades en la operación de las plantas.

Esto se agudizó con la incorporación de las sumas fijas de dinero de carácter no remunerativo como ser suplementos, tickets y otros pagos a cuenta que achataron las escalas entre las categorías.

La negociación pasa entonces por quebrar el techo para que las categorías se expandan y haya mayores diferenciales entre ellas y eso aliente a los trabajadores a querer ascender en la escala.

Para los trabajadores esto representará romper el techo del convenio y mejorar sus salarios. Para las empresas, implicará un mayor gasto salarial (no sólo por blanqueo), pero también tendrá otro efecto aún difícil de ponderar, que consistiría en el reemplazo de supervisores y jefes por operarios calificados que ascenderán en la escala de las categorías. De modo que operarios de menores salarios podrían reemplazar a los de mayores sueldos sin afectar la normal operación.

Dejá tu comentario

Te puede interesar