El gobierno salió ayer a relativizar el apoyo de Néstor Kirchner a la reelección de Aníbal Ibarra en la Capital Federal, a través de los ministros Fernández, en lo que parece el asomo de una bandera blanca ante la liga de gobernadores que integran la Comisión de Acción Política (CAP) del PJ y para Eduardo Duhalde, que se mantiene en la distancia ante las simpatías distritales del Presidente.
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Devolviendo la gentileza de las excusas, el ex mandatario ordenó desde Roma a sus voceros que amortiguaran el apoyo de su junta hacia Mauricio Macri.
Así, Fernández (Alberto) dijo ayer que Kirchner «no ha hecho ninguna expresión de participación en la campaña electoral» en la Ciudad de Buenos Aires, con miras a la elección de jefe de Gobierno que se realizará el 24 de agosto, adhesión que terminó enfrentando al PJ con el Presidente, ya que el partido oficial peronista eligió como candidato porteño a Mauricio Macri. El día anterior, el jefe de Gabinete había dado una explicación diferente de la situación que provocó la primera grieta entre el duhaldismo y la Casa de Gobierno, sin negar tal adhesión que el propio jefe de Gabinete selló integrando su Partido para la Victoria al de Aníbal Ibarra. «El Presidente ha participado ayer de un acto institucional donde la Ciudad de Buenos Aires donó fondos y material concreto para la seguridad, y el Presidente acompañó ese acto de gobierno», se excusó Fernández (Alberto) en el acto oficial que se celebró la noche siguiente al cierre de alianzas para la competencia porteña.
Por su lado, Fernández (Aníbal) se mantuvo insistente al repetir que Kirchner «no va a dar su apoyo explícito» a ningún candidato a intendente porteño y rechazó injerencias del gobierno nacional en la elección de la Ciudad.
«Mi actitud es no meterme. Soy un dirigente de Quilmes, y que uno venga a iniciar acciones políticos a otro distrito es poco serio», dijo el ministro del Interior.
•Definición
«Cada expresión» que haga sobre la elección porteña «y, fundamentalmente, la actitud que va asumir el Presidente» tienen que ver con «un gesto de la política pública», definió este Fernández, quien completó con que «mis expresiones tratan de decir por todos los medios que el Presidente no va hacer un apoyo explícito porque no lo debe hacer», suplicó el ex ministro de Duhalde.
Por supuesto que salió también ayer el propio beneficiario de los aportes presidenciales, Ibarra, a asegurar que sentía «un fuerte apoyo para la gestión», de Kirchner, en sintonía con los actos oficiales en los que piensa mostrarse -o tal vez se suspenderándurante su campaña electoral, junto el Presidente.
Del lado de Mauricio Macri, pareció coincidente la estrategia: «Ahora vamos a ver si comenzamos a debatir propuestas», indicaron los voceros del empresario acerca de que cada uno de los dos candidatos ya ha mostrado quién lo respaldará para la votación.
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