10 de septiembre 2003 - 00:00

Carrió intenta llevar votos de la izquierda para Ibarra

Con la intención de capturar votos para Aníbal Ibarra, Elisa Carrió criticó ayer a Luis Zamora por su postura electoral. El trotskista, tercero en la votación porteña del 24 de agosto pasado, sumó 12% de sufragios que Ibarra necesita para superar a Mauricio Macri en el ballottage del domingo próximo. Zamora, lejos de dar su voto a Ibarra, llamó a la abstención o a poner un papel en el sobre de los comicios.

«Es muy gracioso y patético»
-dijo Carrió de Zamora-, porque «parece que acá hay que ir a las elecciones solamente cuando él es candidato», lo que parece a la vista cierto, ya que en las presidenciales del 27 de abril, el izquierdista también llamó a sus simpatizantes a que se abstengan, ya que él no era candidato y, en cambio, en la pasada votación de la Capital Federal, la prime-ra ronda del 24 de agosto pasado, se postuló a jefe de Gobierno y, claro, pidió el voto.

«El principal problema de Zamora es que yo no sé si él no quiere que gane Macri, porque es mucho más fácil ser opositor de Macri que de Ibarra. No sé si esto de estar en desacuerdo con todos no le es funcional, porque le posibilita pegarles a todos»
, apuntó y redobló sus críticas al diputado.

«No se puede votar en blanco. El voto a Clemente de 2001 fue en contra del cambio. La Argentina cambió cuando todo el mundo fue a votar»
, agregó.

Destructor

La de Zamora es una «política de destrucción», agregó Carrió y recordó que, cuando el Congreso debatió sobre la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, el izquierdista «terminó votando igual que Ricardo Bussi».

Para enfurecer más al ex candidato, en su búsqueda del voto a jefe porteño por su reelección, la chaqueña remató: «Y que Zamora no diga que la suya es la 'nueva política' porque, si así fuera, no hubiera puesto a su mujer al frente de la lista», apuntó en relación con la esposa del diputado, quien encabezó la lista de legisladores porteños y obtuvo su banca el pasado 24 de agosto, la que asumirá el 10 de diciembre venidero.

En otro sentido, para aclarar que la chaqueña apuesta a Ibarra, primero la diputada dijo que el jefe de Gobierno no era el ideal de candidato, pero jugó su papel de campaña atacando a Macri.

«¿Cómo voy a beneficiar a uno de los actores del principal grupo económico que tuvo los peores negocios con el menemismo?», repitió Carrió uno de sus clásicos y magnificó con que «se cierra una gran trampa en la Capital y en la provincia de Buenos Aires, de que en diciembre la gente se dé cuenta de que lo que votó es lo peor del pasado, y en vez de transitar al futuro, en realidad, sea el regreso a viejas caras», dijo.

Así como
Macri sumó ayer adhesiones de partidos de centro, Ibarra lo hizo con sectores del otro arco. La CTA, que consagró a Claudio Lozano diputado nacional en las listas ibarristas de la primera vuelta, llamó a «derrotar a Mauricio Macri» en el ballottage del domingo, porque el empresario es «el fiel representante del menemismo».

Macri
redobló la crítica y acusó a Ibarra de «fascista», porque asegura que cesanteó personal por colaborar con su candidatura. El jefe de Gobierno aprovechó la tarima que le ofertó la diva Mirtha Le-grand al invitarlo almorzar ayer a su programa y desmintió las denuncias de su rival. Aseguró que no echó a nadie de su administración por sus ideas políticas y que no redujo «ni una ración de comida» al comedor que conduce Margarita Barrientos (ver nota aparte).

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