Carrió intenta llevar votos de la izquierda para Ibarra
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«Es muy gracioso y patético» -dijo Carrió de Zamora-, porque «parece que acá hay que ir a las elecciones solamente cuando él es candidato», lo que parece a la vista cierto, ya que en las presidenciales del 27 de abril, el izquierdista también llamó a sus simpatizantes a que se abstengan, ya que él no era candidato y, en cambio, en la pasada votación de la Capital Federal, la prime-ra ronda del 24 de agosto pasado, se postuló a jefe de Gobierno y, claro, pidió el voto.
«El principal problema de Zamora es que yo no sé si él no quiere que gane Macri, porque es mucho más fácil ser opositor de Macri que de Ibarra. No sé si esto de estar en desacuerdo con todos no le es funcional, porque le posibilita pegarles a todos», apuntó y redobló sus críticas al diputado.
«No se puede votar en blanco. El voto a Clemente de 2001 fue en contra del cambio. La Argentina cambió cuando todo el mundo fue a votar», agregó.
Así como Macri sumó ayer adhesiones de partidos de centro, Ibarra lo hizo con sectores del otro arco. La CTA, que consagró a Claudio Lozano diputado nacional en las listas ibarristas de la primera vuelta, llamó a «derrotar a Mauricio Macri» en el ballottage del domingo, porque el empresario es «el fiel representante del menemismo».
Macri redobló la crítica y acusó a Ibarra de «fascista», porque asegura que cesanteó personal por colaborar con su candidatura. El jefe de Gobierno aprovechó la tarima que le ofertó la diva Mirtha Le-grand al invitarlo almorzar ayer a su programa y desmintió las denuncias de su rival. Aseguró que no echó a nadie de su administración por sus ideas políticas y que no redujo «ni una ración de comida» al comedor que conduce Margarita Barrientos (ver nota aparte).




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