El gobierno argentino podría tener otro disgusto en la causa donde se investiga en EE.UU. a tres venezolanos y un uruguayo acusados de actuar como agentes extranjeros en Miami y amenazar al valijero Guido Antonini Wilson. El fiscal Thomas Mulvihill deberá presentar hoy al juez William Turnoff más pruebas sobre el accionar del uruguayo Edgardo Wanseele Paciello para que finalmente no le otorgue la libertad bajo fianza. Esa presentación no tendrá esta vez la espectacularidad de la audiencia que se vio esta semana en la Corte Federal, pero podría contener aun más pruebas sobre lo sucedido con la valija de los u$s 800.000. El lunes, el FBI y los fiscales llegaron a acusar de complot para ocultar pruebas a los gobiernos de la Argentina y Venezuela, para demostrar la solidez de la causa que tienen contra los detenidos. Ahora, la nueva presentación del fiscal será por escrito, pero será más definitoria aún que la anterior ya que es la última alternativa de apelación que el juez concedió ante la decisión de liberar al uruguayo implicado a cambio de un depósito de u$s 150.000.
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A pesar del silencio que el FBI quiere mantener sobre la causa, cada día se conocen más datos sobre la investigación y cómo llegó Antonini Wilson a convertirse en un testigo protegido. Se supo que fue su hermana, una abogada que trabaja en Georgia, quien, ni bien el valijero llegó a Miami, le aconsejó: «Vas a terminar preso en la Argentina, vas a perder la ciudadanía americana y te van a extraditar». Es en ese momento cuando entra en juego el FBI con la oferta de levantarle cualquier cargo a cambio de la colaboración, un procedimiento que está permitido en la legislación estadounidense.
A pesar de que el FBI tiene grabaciones de los diálogos entre Antonini Wilson, Franklin Durán, Carlos Kauffman y Moisés Maiónica desde el 27 de agosto hasta el 11 de diciembre cuando fueron detenidos junto a Wanseele Paciello, poco de esa prueba llegó a conocerse hasta ahora.
El FBI no quiere revelar más de lo necesario para asegurarse que la Corte Federal de Miami mantenga en prisión a los cuatro detenidos y no les otorgue el beneficio de la libertad bajo fianza. Los fiscales guardan el centro de la prueba para el juicio que les seguirán por actuar como agentes extranjeros en territorio estadounidense sin haberlo declarado -tal la acusación formal-, tramo del proceso que comenzará recién el 28 de febrero.
Esa fue la razón por la que Mulvihill tuvo casi un ataque de histeria en el recinto de la Corte el lunes cuando el juez federal Turnoff medió entre la fiscalía y la defensora de Wanseele y concedió una fianza de u$s 150.000 -que se duda pueda ser cumplida- para dar la libertad al uruguayo.
Fue entonces cuando le dijo al juez casi fuera de procedimiento que existían grabaciones que «dejan bien claro que había un acuerdo entre los gobierno de la Argentina y Venezuela» para hacer desaparecer la prueba sobre el caso del valijero.
No contento con la explicación el juez continuó con sus dudas y, muy nervioso ante la posibilidad que uno de sus acusados quedara libre, Mulvihill tuvo que redoblar la apuesta revelando: «Esta gente tiene mucho dinero, dos de los acusados le ofrecieron a Antonini u$s 2 millones para que ocultara que el dinero provenía de Venezuela y estaba destinado a la campaña electoral en la Argentina».
Esa revelación no estaba preparada para esa audiencia sino para el juicio que se inicia en febrero, pero sirve como muestra de lo que podrá conocerse sobre este caso desde ese momento.
Ayer, Patricia Bullrich, que viajó a presenciar la audiencia en la Corte Federal en representación de la Coalición Cívica, relató el momento: «El fiscal estaba muy nervioso por lo de la fianza. No quería revelar algunas pruebas, pero quedó probada la gravedad del asunto que llevó a la detención de los venezolanos. El juez lo entendió así, también que se intentó suprimir las pruebas y que se buscó el silencio de Antonini Wilson a cambio de u$s 2 millones».
En los corrillos de la audiencia, los fiscales estadounidenses aportaron también algunos datos que no formaron parte de las deliberaciones con el juez de turno que atendió el lunes el caso de la libertad bajo fianza del uruguayo Wanseele Paciello. Se considera en EE.UU. que la Justicia argentina ni siquiera comenzó a investigar para determinar el origen y el destino de los fondos (algo que el FBI ya da por probado al punto que los fiscales lo reconocieron públicamente aunque no sea el centro de la causa que llevan en Miami) y que no se sabe exactamente hasta dónde llega la operación para falsear las evidencias y ocultar las pruebas.
La secuencia del juicio en Miami no promete paz al gobierno argentino, por lo menos hasta marzo. El próximo 27 de diciembre habrá una nueva audiencia para discutir algunos temas relativos al procedimiento que se aplicará a los detenidos, el 2 de enero otra Corte Federal deberá decidir sobre la libertad de Maiónica, el único detenido que aún no discutió la posibilidad de su libertad bajo palabra y el 28 de febrero comenzará propiamente el juicio.
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