El resto es información ya conocida, referida especialmente al conflicto entre el oficialismo y la Iglesia. Esa pelea, es cierto, no podría ser más inoportuna. No sólo se libra en Semana Santa sino que se desató cuando el Papa recoge de todo el mundo buenas intenciones por su salud. En ese clima, no sólo el gobierno rompe con la Santa Sede sino que, además, uno de sus pr incipales voceros, Horacio Verbitsky, le dedica un libro al cardenal « papabile» Jorge Bergoglio tratándolo de entregador de jesuitas durante el gobierno militar, con información que hasta los íntimos del autor ponen en duda.
En cuanto a Morales Solá, su columna se dedicó también a la visita del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, sobre la que aporta más opiniones que datos. La nota del periodista parece haber sido elaborada con días de anticipación (acaso por el feriado religioso). Sólo así se explica que haya dejado a su venerado Roberto Lavagna en manos del controvertido Hugo Moyano sin dedicar una sola línea a defender al ministro en la discusión sobre la puja salarial.
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