Horacio Rodríguez Larreta tendrá lista la ley de ayuda a comercios a pocas horas de anunciar la flexibilización de la cuarentena que llevaría -si los guarismos de la epidemia lo acompañan- a que el lunes vuelva la venta al público de casi todos los rubros minoristas que tenían abiertos los locales el 30 de junio, último día de la anterior apertura.
La norma no ofrece demasiado para los castigados comerciantes que, durante las dos o tres semanas que permanecieron abierto no lograron superar 30% de ventas con respecto a lo que vendían antes de imponerse, en marzo pasado, el aislamiento obligatorio.
El bloque oficialista de Juntos por el Cambio tiene asegurado los votos para sancionar la norma del jefe de Gobierno y acompañará el temario con varias leyes, para las cuales tendrá mayoría propia, pero de todos modos negociará con la bancada opositora del Frente de Todos. Es el caso del proyecto que busca regular la actividad de delivery mediante app, que propone por ejemplo que los repartidores cuenten con un seguro que les provea la gerenciadora de la aplicación, mientras que el Frente de Todos busca también que se imponga un tope a las comisiones, de 15%, que se factura a los comerciantes que venden a través de la app, una iniciativa que estaba anoche considerando el oficialismo.
Además se tratará una norma de simplificación de trámites que modificará, de ser aprobada,varias cuestiones del Código de Habilitaciones referidas, entre otras a hoteles y también a los permisos para la automatización para el ingreso a garages.
Larreta ya había anunciado, a principios de mes que enviaba a la Legislatura el proyecto de ley para ayudar a la actividad económica porteña, aunque el alivio parece poco ante la crisis que atraviesan los comercios de rubros no esenciales que debieron permanecer cerrados.
Entre las medidas que propuso el jefe de Gobierno, está la condonación del impuesto inmobiliario, que en la Ciudad se paga junto con las tasas de Alumbrado Barrido y Limpieza (ABL) pero solamente para los meses de junio y julio, especificando que el beneficio solo se aplicará a las actividades de venta de bienes no esenciales y a la prestación de servicios.
La medida, estima la administración de Larreta, alcanzará a más de 110 mil comercios, dentro de los cuales los más afectados son bares, restaurantes, peluquerías y hoteles, entre otros.
Además se condonará el impuesto al uso del espacio público para las actividades comerciales en la vía pública y se suspenderán embargos hasta el 31 de agosto.
La Ciudad estudia, de todos modos, otras medidas para ayudar a la reactivación económica, que por ahora no anunciará. A la vez, calculan que el costo que tendrá la condonación tributaria de junio y julio será de $600 millones del presupuesto porteño.
La iniciativa se acompaña de nuevas líneas de créditos otorgados por el Banco Ciudad para la recomposición del capital de trabajo, también para los comerciantes de rubros considerados no esenciales.
En ese sentido, desde Juntos por el Cambio, el legislador Martín Ocampo (UCR) consideró que “es una iniciativa importante del Gobierno que atraviesa problemas de financiamiento y recorte de fondos además de no contar con los recursos del Gobierno nacional”.
Desde la oposición, Claudia Neira consideró en cambio que “las medidas son muy acotadas e insuficientes” porque, consideró, tendrían que ser por 4 meses y tener en cuenta a aquellos comercios que quizá pudieron abrir sus puertas pero vieron caer sus ventas.
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