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A pedido del reelecto gobernador de Salta Juan Carlos Romero, el gobierno recibió ayer en la Casa Rosada a ocho representantes de la empresa, encabezados por el jefe piquetero José «Pepino» Fernández, llegados desde Mosconi, Aguaray y Tartagal.
Sin embargo, en el marco de las negociaciones llevadas a cabo hasta ahora, les ofrecieron un pago de $ 30 mil, pero en BODEN 2016, que fue rechazado por las organizaciones de ex empleados. El jueves último, una manifestación de éstos y de piqueteros que reclamaban el pago de la deuda frente a una planta petrolera, ubicada a unos 50 kilómetros de Mosconi, terminó con serios incidentes que incluyeron destrozos, saqueos e incendios en algunas instalaciones y la detención de varios activistas.
Fernández aseguró que el gobierno siente «una bronca espectacular» por los incidentes sucedidos en Mosconi, donde fueron saqueadas e incendiadas instalaciones de las empresas Tecpetrol y Refinor «por energúmenos», y que derivaron en el anuncio de la primera de ellas de que levantaría la planta que tiene en esa región. «Es una bronca espectacular; uno remó para que una fuente de trabajo se traslade a un lugar de estas características y, después, cuando la tenemos, la hacemos padecer por este tipo de acciones. Es terrible eso», aseveró el titular de la cartera política en declaraciones realizadas ayer a la prensa.
Señaló que, desde el gobierno nacional trabajan «todos los días remando» para que se trasladen empresas «a lugares como éste» para que «den fuentes de trabajo genuinas» y sostuvo que el sólo hecho de que la empresa mencione la posibilidad de abandonar el lugar «da bronca».
El ministro del Interior señaló que son decisiones que el gobierno no puede evitar «cuando los desmanes que se producen son casi cotidianos» y señaló que, por ese motivo, no se le puede decir a la empresa «que no tiene razón» al decidir irse de la provincia debido a los daños materiales de los que fue víctima.
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