Diputados aprobó ayer una modificación al Código Electoral por la que se excluye del padrón a todos los ciudadanos mayores de 100 años. Esa idea, presentada por el bonaerense Jorge Landau, apoderado del peronismo bonaerense y conocido especialista en trampas electorales, no apuntó a quitar el voto a ancianos, sino a evitar el fraude con quienes habiendo fallecido continúan aún en los padrones sin depurar.
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«Suele ocurrir que muchos ciudadanos fallecen en circunstancias desconocidas, sin que nadie se entere de ello o el Estado no toma razón del deceso por falta de comunicación formal por parte de aquellos que tienen conocimiento del óbito. Así, esas personas permanecen in eternum registradas como electores, ya que no existe disposición legal que habilite su supresión», explica Landau.
De todas formas, quien tenga más de 100 años aún podrá continuar ejerciendo el voto, ya que, aunque no estará en el padrón, podrá emitirlo con la mera presentación del documento.
Al 30 de noviembre de 2006 en el Registro Nacional de Electores figuran como pertenecientes a la clase 1905, en ese momento ya mayores de 100 años, 42.740 personas el todo el país. Curiosamente, ese número derriba un mito: del total, 34.808 son varones y 7.932 mujeres.
Ese número se contrasta con los datos que registra el PAMI; en todo el país viven 2.703 mayores de 100 años. Esa diferencia es lo que motorizó la votación del proyecto.
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