Los encubridores venezolanos querían pagar u$s 2 millones por una valija que tenía u$s 800 mil. Pero la magia que tiene aumenta su valor a sumas incalculables: obró ayer una paz inesperada entre Cristina de Kirchner y Tabaré Vázquez, quienes cruzaron besos y elogios como si no existieran las papeleras. También logró la valija que, sanamente, se eludieran la Presidente y Hugo Chávez, quien estuvo más que moderado.
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