No fue el mismo tampoco Blumberg, que salió casi 30 minutos después de la hora pautada -las 19- a un escenario sin su esposa, María Elena, de la mano, como lo hizo antes. En el medio de las dos primeras marchas y la tercera -la segunda fue en la Plaza Lavalle, el 22 de abril- se conformó la Fundación Axel, con más de 40 colaboradores, muchos de los cuales son abogados y padres del Goethe Shule -donde estudió Axel- y La protesta tampoco fue la misma. La del 1 de abril había sido una semana después de la muerte del hijo. La de anoche se anunció tras el nombramiento de
El resultado fue un petitorio que tardó más tiempo en pensarse: se anunció 15 días antes de la marcha y fue esencialmente de auditoría para el Congreso -para que se agilicen proyectos y propuestas antes presentados sobre seguridad y celeridad judicial- y de instrumentación de políticas apropiadas para el territorio bonaerense. Se agregó el tema político con un pedido de reforma, donde se puntualizó la necesidad de terminar con las listas sábana, lograr el voto electrónico y contar con una ley de financiación de los partidos políticos.
Remarcó ayer el pedido de juicio por jurados para delitos aberrantes, de funcionarios públicos, secuestros, asesinatos, violaciones seguidas de muerte y algunos delitos económicos, como la quiebra fraudulenta o el vaciamiento de empresas, algo muy flácido pero popular cuando hoy debe hablarse de «partida de empresas».
Desde las 16.15, la Policía había cortado la intersección de Sáenz Peña e Yrigoyen, Bartolomé Mitre y Rodríguez Peña, Callao y Bartolomé Mitre, Belgrano y Entre Ríos y Avenida de Mayo también. La Cruz Roja estuvo presente desde temprano en la entrada de Rivadavia.
Apenas pasadas las 19, un organizador agradeció la presencia del público que 10 minutos después se había prácticamente duplicado.
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