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6 de marzo 2007 - 00:00

Figura clave del Mercosur

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¿La quiere a Michetti? El domingo falleció en la Capital Federal Helio de Macedo Soares, quien se venía desempeñando como secretario general del Comité Intergubernamental Coordinador de los Países de la Cuenca del Plata, cuya conducción ejercía ya por segunda vez por el mandato de la Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

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Macedo Soares fue durante las últimas décadas una figura principal del entramado político institucional del Mercosur. Además de un gran amigo de la Argentina, a cuya dirigencia política y diplomática cultivó a lo largo de más de 40 años. Su último aporte a la regional de integración hay que buscarlo en el proyecto y gestión de una vasta hidrovía que, en su imaginación, estaría destinada a producir un gran salto en las vinculaciones comerciales de los países del bloque.

En muchas cosas Macedo fue un visionario, también en ésta se adelantó: estuvo entre los primeros funcionarios en entusiasmar a Hugo Chávez con el aprovechamiento de la cuenca hídrica sudamericana como vía de comunicación, bastante antes de que el presidente de Venezuela decidiera incorporar al país al Mercosur.

Antes de ejercer estas funciones en Buenos Aires, Macedo prestó importantes servicios a su país. En 1984 estuvo al frente del Programa Nacional de Alimentos Básicos de Brasil y más tarde fue director del Banco de Brasilia. Como productor agropecuario trabajó en la conducción de la Sociedad Rural Brasileña y desde allí militó activamente a favor de la integración con la Argentina, profundizando el vínculo con su Sociedad Rural.

Con un intelecto siempre vivaz e interesado en los aspectos más relevantes de la vida pública, Macedo Soares realizó también una extensa carrera académica en Universidades brasileñas y norteamericanas.

Entre sus condiciones personales se destacó siempre su agudeza de juicio, una llamativa velocidad para capturar el centro de los problemas y un memorable sentido del humor. Como brasileño, fue uno de los muchos hombres públicos que la familia Macedo Soares aportó a su país: comenzando por su padre, Edmundo, quien además de haber ejercido varios ministerios a lo largo de su vida fue el padre de la primera revolución industrial de Brasil como fundador de Volta Redonda, corazón del aparato siderúrgico de ese país. Pero también su bisabuelo, su abuelo y todos sus tíos estuvieron, como magistrados, cancilleres, embajadores y ministros, entrelazados con la existencia del Brasil republicano desde sus orígenes.

Sería imposible completar una caracterización de Macedo Soares sin evocar su entrañable amor por la Argentina, país que conocía a la par del suyo. Ese lazo tan firme le valió la condecoración como Caballero de la Orden de Mayo, que se le otorgó en la Embajada Argentina en Brasil en 1998, durante la gestión de Jorge Hugo Herrera Vegas como representante en Brasilia.

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