ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

2 de enero 2007 - 00:00

Gerez: nada liga el caso a Luis Patti

ver más
Si en las próximas horas alguien no echa un poco de claridad sobre el caso, el secuestro del militante kirchnerista Luis Gerez se terminará instalando como otra manipulación de la opinión pública. Por caso, nadie en el entorno de esta nueva víctima de la inseguridad del conurbano se anotaba anoche -luego de una vacua declaración ante la prensa que hizo Gerez- a la hipótesis oficial de que Luis Patti podía estar en el centro de la trama.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En su aparición pública, el albañil de Escobar le agradeció al Presidente su libertad, una idea que ha querido promover el gobierno desde el viernes, cuando a los 15 minutos de haber usado Néstor Kirchner la cadena oficial para señalarlo a Patti, aquél apareció con vida. Esa magia presidencial y la atribución al ex comisario parecen diluirse con las horas. Si la pesquisa no aporta nombres y circunstancias sobre este nuevo episodio que consternó a todo el país, tendrán razón quienes creen que hay una trama preelectoral en acusarlo a Patti, que sacó 400 mil votos hace un año en las elecciones de la provincia de Buenos Aires y que puede enjuagar el acercamiento del kirchnerismo al voto moderado que busca atraer en ese distrito con la candidatura de Daniel Scioli.

También, de no conocerse precisiones sobre esta segunda desaparición en democracia, será creíble la especulación que afirma que el Presidente pudo aprovechar este caso para saturar la opinión pública sobre un hecho que ocurriría al día siguiente, el sábado 30, la marcha por los dos años de la tragedia de Cromagnon. Igual se hizo esta protesta en la Capital Federal que se dirigió frontalmente también contra Kirchner y su gobierno. Esas quejas quedarían amortiguadas por esta actuación de notable nivel por parte del gobierno, que habría logrado distraer una desgracia con otra, pero asumida de otra forma.

  • Medida

  • Para el análisis, queda sin explicar por qué el Presidente instaló ante la sociedad la idea de que alguien pide una amnistía por los delitos de lesa humanidad. Esa medida la debería votar el mismo Congreso que anuló las leyes de Punto Final. Impensable. Y por eso inexplicable que Kirchner hiciera creer que su gobierno confronta con un partido de la amnistía que no existe. Esa palabra no figura en el léxico político de hoy y sólo la han alzado pequeños grupos de militares retirados en alguna plaza cuya resonancia sólo el gobierno ocupó de ampliar, quizás para magnificar su rol en una pelea que no trasciende a los pequeños grupos.

    Los gobiernos sueñan, en estado de debilidad, oportunidades para embanderarse detrás de causas que nadie puede dejar de defender. La libertad y la defensa de los derechos humanos, la protección del medio ambiente, la defensa del territorio, han sido usados por gobiernos carentes de adhesión popular. ¿Necesita eso el Kirchner cuyas encuestas le atribuyen aún buenas marcas de adhesión y que presume de que su gobierno logrará un nuevo mandato sin mayores dificultades? ¿No atenta contra la imagen que ha procurado instalar, de que nadie osa enfrentarlo, esta pelea que inauguró en las vísperas del fin de año con el desacreditado Luis Patti y unos pocos trasnochados del partido de la amnistía? Su público, y el de la oposición que hace fuerza para reemplazarlo en el poder, hasta ahora ha creído que estaba para más.

    Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias