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El jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, anunció hoy en rueda de prensa que la nueva fuerza de seguridad dependerá del Ministerio del Interior.
"Creemos estar dando un paso importante en la reorganización de todo el control de la seguridad de los aeropuertos, un tema que importa al Gobierno nacional. De este modo, estamos colaborando para poner en orden un área que en el último tiempo ha mostrado falencias ciertas", sostuvo Fernández.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria sustituirá a la Policía Aeronáutica Nacional (PAN), dependiente de la Fuerza Aérea y que fue intervenida el pasado miércoles en lo que fue la primera derivación política del caso de contrabando de cocaína hacia España.
La nueva policía estará bajo intervención durante 180 días, al mando de Marcelo Saín, ex subsecretario de Planificación y Logística del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires y actual director de la Unidad de Investigación Financiera, organismo especializado en la lucha contra el lavado de dinero del Ministerio de Justicia argentino.
"Saín es un experto en materia de seguridad y goza de nuestra confianza y respeto por su labor. Tendrá a su cargo de llevar adelante la puesta en marcha de esta Policía de Seguridad Aeroportuaria", señaló Fernández.
Kirchner también creó una comisión integrada por funcionarios de los ministerios de Defensa y del Interior que hará una revisión del sistema de seguridad de los aeropuertos para optimizar el funcionamiento de los controles y coordinar la actividad de todas las fuerzas y organismos intervinientes.
La comisión tendrá un plazo de sesenta días para elaborar un proyecto de ley sobre el nuevo estructura de seguridad aeroportuaria.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo que la nueva fuerza "no tiene nada que ver con la vieja PAN, sino que será una fuerza muy profesionalizada y que garantizará que en los aeropuertos del país no se repita una situación como la que acaba de vivir Argentina".
El caso de contrabando de drogas quedó al descubierto la semana pasada, aunque se originó el pasado septiembre, cuando en el aeropuerto madrileño de Barajas se hallaron cuatro maletas con cocaína transportadas desde Buenos Aires en un vuelo de la aerolínea argentina Southern Winds (SW) y que no fueron reclamadas por ningún pasajero.
Por la investigación están detenidos tres ex empleados de la aerolínea, en tanto que en España están presos preventivamente dos ciudadanos españoles por pedido del juez argentino Carlos Liporace, que tramita el expediente por contrabando.
La demora de la Fuerza Aérea en informar al Gobierno sobre la existencia de este caso empujaron al presidente Kirchner a pasar a retiro a la cúpula de la fuerza militar y designar como nuevo jefe al brigadier Eduardo Schiaffino, quien hoy asumió su cargo.
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