8 de agosto 2003 - 00:00

Ibarra pide que gabinete le dé una mano en campaña

Mauricio Macri presentó ayer una propuesta para mejorar la seguridad en la Capital Federal si gana las elecciones, ante un grupo de ONG dedicadas a ese problema. Aníbal Ibarra, por su lado, buscó la foto con Elisa Carrió y con el ex candidato mexicano Cuauhtémoc Cárdenas.
Mauricio Macri presentó ayer una propuesta para mejorar la seguridad en la Capital Federal si gana las elecciones, ante un grupo de ONG dedicadas a ese problema. Aníbal Ibarra, por su lado, buscó la foto con Elisa Carrió y con el ex candidato mexicano Cuauhtémoc Cárdenas.
Elogios para Eduardo Duhalde, sonrisas a gremios peronistas y un mitín con medio gabinete nacional. Esa es la receta que diseñó Aníbal Ibarra, para caminar el tramo final de su campaña con el juego dual de cosechar de la imagen de Néstor Kirchner, y arrebatar a Mauricio Macri la exclusividad del sello PJ.

Ayer dio el primer paso. Aterrizó en un show sindical montado por Héctor Capaccioli -delegado del jefe de Gabinete, Alberto Fernández en el ibarrismo- para aportar en dos rubros donde el candidato flaquea: la presencia peronista y la de un ala gremial de ese origen.

Y para la semana que viene prepara el segundo shock. Un acto repleto de ministros de Kirchner, donde además de los previsibles Alberto Fernández, Gustavo Béliz y Rafael Bielsa, Ibarra pueda fotografiarse junto al ministro de Economía, Roberto Lavagna, y al vicepresidente, Daniel Scioli.

Esos movimientos forma parte de un proceso de «peronización» del ex aliancista -Juliana Marino, excesiva, dijo que Ibarra «peronizaba la política porteña»- apuntan a compensar dos carencias que lo atormentan.

Por un lado, que Macri -gracias a las buenas artes de Jorge Argüello- se haya quedado con el apoyo explícito del PJ oficial. Y, por el otro, que la columna gremial que lo sostiene esté limita d a exclusivamente a la CTA de Víctor De Gennaro, que ubicó a Claudio Lozano como candidato top.

Por eso, Ibarra no mezquinó esfuerzos. Ayer se sentó en la mesa con 50 jerarcas sindicales que simpatizan con Kirchner y ante ellos, además del halago clásico al Presidente, guardó unos párrafos para ensalzar a Duhalde donde aprovechó para despegarse de su ex socio, Fernando de la Rúa.

«Durante la gestión de Duhalde, en medio de la crisis, en el Gobierno de la Ciudad nos fue mejor que con la Alianza»,
se quejó oportuno Ibarra, en la sede del sindicato de Farmacia, con Capaccioli de un lado y el anfitrión Alfredo Ferrarese del otro.

Y repitió el rap de castigos a
Macri. «Dice que se mete en la política como una forma de devolver lo que la sociedad le ha dado. Si habla de sus negocios, no le van a alcanzar los años para dedicarse a la política y devolver lo que le sacó a la sociedad», golpeó.

Los gremios presentes -publicidad, TV, actores, textiles, bancarios y gas, entre otros- suman en general a la CGT gorda, aunque otros son de la disidente de
Hugo Moyano como Juan Carlos Smith (dragado). Con eso, el ala PJ del ibarrismo busca desactivar la influencia que la CTA tiene sobre el candidato.

«Es para demostrar que los gremios peronistas estamos apoyando a Aníbal Ibarra»,
dijo Capaccioli antes de atropellar a Macri desde las tablas inculpándolo por el no pago del canon del Correo Argentino, cuyo «30% -dijo- debía destinarse al pago a jubilados y no se pudo hacer».

Ibarra
, a quien le contaron al oído una radiografía de los presentes, no dudó en elogiar a Duhalde: sabía que algunos de los convocados, luego de escucharlo a él, irían a la sede de UATRE a comer un asado con el ex presidente y el nuevo jefe de «Las 62 Organizaciones», Gerónimo Venegas.

Para la semana próxima, en tanto, agendó un megaencuentro de ministros nacionales. Cada cual por su lado, el jefe de Gabinete,
Alberto Fernández -con el Partido de la Victoria-, el canciller Rafael Bielsa -GESTA- y el ministro de Justicia Gustavo Béliz -Nueva Dirigencia- aportarán al mitín.

Pero las sorpresas, por gestiones que lleva Fernández, serían la presencia de dos candidatos fallidos a la jefatura porteña: el ministro de Economía
Roberto Lavagna -que tiempo atrás Duhalde quiso promover- y del vicepresidente Daniel Scioli, electo por el PJ para ese cargo.

Con eso,
Ibarra quiere mostrar un respaldo sin fisuras del Gobierno nacional: no sólo el trío de ministros Fernández-Béliz-Bielsa sino también a Scioli y Lavagna, los dos con amplio conocimiento y buena aceptación entre los votantes que exigen moderación.

El circo está programado para el próximo jueves, posiblemente en el teatro Ateneo. Pero en ese turno, el frentista no podrá mostrar a su lado a
Kirchner que se reserva, según ansían en Fuerza Porteña, para el cierre de campaña previsto para el 21, quizás en Obras.

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