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• La línea aérea informó ayer que «el equipaje cumplió todos los requerimientos dispuestos por la Fuerza Aérea», entre los que está el escaneo por parte de la empresa Tas, habilitada por esa fuerza para el control de las valijas. También indicó que las maletas «fueron transportadas en bodega y no en el compartimiento de tripulación de cabina».
En Ezeiza, el equipaje que entra a la bodega del avión puede ser escaneado por la Policía Aeronáutica (PAN), dos empresas privadas: Tas e Imperium, o por Intercargo, sociedad estatal. American Airlines, United y British Airways tienen sus propios escáners. El resto de las líneas puede contratar con cualquiera de las cuatro instancias mencionadas, y la PAN, como reconoció ayer su titular, sólo termina escaneando 30% de los equipajes. Según la causa, curiosamente, ese día la Fuerza Aérea no estaba a cargo de la seguridad de ese vuelo -el chequeo lo hizo la empresa Tas-. • SW también informó que el gerente general,
Según fuentes de AA 2000, que donó el equipo a la PAN, el sistema de grabación sólo guarda 31 días, y el día 32 empieza a borrar por el primero. Son 160 cámaras filmando las 24 horas durante 31 días, y según se afirma, el nivel de archivo es superior al de muchos aeropuertos del mundo. Si la Justicia lo pidió con tiempo y ya se había borrado el día 16 de setiembre, podría configurarse delito, pero el juez Carlos Liporace fue impreciso con esta cuestión en declaraciones públicas.
• Si como sospecha el magistrado hubo embarques anteriores, porque «nadie empieza enviando un cargamento tan grande», falta saber qué falló en Madrid para que las cuatro valijas aparecieran en la cinta y no fueran retiradas en la pista. También cuál fue el destino de una presunta quinta valija, porque entre las cuatro hay un número salteado de control de equipaje, lo que crea fuerte sospecha de que eran cinco, y no cuatro, las maletas enviadas.
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