27 de mayo 2003 - 00:00

Insólitos piqueteros piden casi un estatuto profesional

Néstor Kirchner no tuvo respiro. A horas de asumir el gobierno, el santacruceño se topó con un primer coletazo del reclamo social: desocupados del Movimiento Teresa Vive montaron ayer frente a la Casa Rosada el primer piquetazo de la era Kirchner, para pedir una audiencia presidencial.

Esa protesta abre una ronda de manifestaciones que estallará en varios capítulos durante la semana inicial de la gestión Kirchner. Hoy el grupo Aníbal Verón toreará al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y ma-ñana, otra vertiente piquetera marchará a Plaza de Mayo.

No hubo tregua para el debutante. Pero el tono y la agenda de las movidas tienen otro espíritu: tanto quienes marcharon ayer como los que lo harán mañana, encabezados por Raúl Castells, no pedirán planes de empleo sino que Kirchner los incluya en su anunciado plan de obra pública.

El coordinador de Teresa Vive, Gustavo Gutiérrez, le dijo a este diario que la movilización fue para solicitarle a Kirchner que los «tenga en cuenta» para el programa de infraestructura que, según anunció el ministro de Economía, Roberto Lavagna, contará con un presupuesto de 6.000 millones de pesos.

• Viviendas

El borrador de ese programa bosqueja la construcción de 17.500 viviendas durante el segundo semestre de 2003 y otras 30.000 durante la primera parte del próximo año. Para los piqueteros, ésa será la forma de acceder «a trabajo genuino» y dejar de recibir «limosnas».

Lo mismo advierte Castells. «Queremos entregarle al nuevo presidente una lista de 30 mil personas que estamos dispuestas a trabajar en el plan de viviendas que anunció el gobierno», le dijo a este diario el líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD).

Un dato llamativo, casi de color: en la movilización de mañana los desocupados marcharán por las calles porteñas, portando herramientas de trabajo como palas y azadas, entre otros objetos, para reflejar su demanda de trabajo.

En principio, distinta es la postura de los desocupados nucleados en el movimiento Aníbal Verón, sector que, a diferencia de otros, presenta una conducción colegiada, sin «jefes», lo que a
Eduardo Duhalde le complicó la instancia de negociación.

• Vencimiento

Los «Verón» marcharán hoy al Ministerio de Trabajo para solicitar una entrevista con Tomada, el flamante ministro. La urgencia es que en junio se «caen» los Programas de Empleo Comunitario (PEC), financiados por el Banco Mundial. El grupo tiene 2.000 cupos de ese programa.

«Queremos saber cuál será la postura del nuevo ministro sobre los planes y qué se va a hacer en lo inmediato porque en junio vencen los planes»
, explicó ayer Luis, uno de los coordinadores móviles de la Aníbal Verón.

Será difícil una respuesta. Hasta ahora, Tomada sólo tiene prevista una actividad: recibirá a
Analía Pireirúa, delegada en la Argentina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Anoche, el ministro no tenía definido el resto de su equipo, que debe pasar el filtro presidencial.

Respecto de la postura con que se plantarán ante el gobierno naciente, ese combo todavía no definió una actitud.
«Estamos debatiendo internamente porque a pesar de que muchas cosas no nos gustas, hay expectativas de la gente», indicó, escueto, el vocero piquetero.

La misma posición exponen, por ahora, los capitanes del Bloque Piquetero Nacional.
Néstor Pitrola aseguró ayer que recién el sábado definirán cómo encararán al nuevo gobierno. Por lo pronto, ya pidieron una entrevista con Kirchner que, esperan, le concederán a mitad de este mes.

• Tregua

El Bloque Piquetero concedió sí una tregua que tanto el grupo Castells como la Aníbal Verón o Teresa Vive rehusaron. «El hambre no da tregua», dijo Gutiérrez, de este último grupo que ayer, junto al Frente de Trabajadores Combativos (FTC), marcharon a Casa de Gobierno.

En tanto, Castells -que junto a Barrios de Pie marchará mañana a partir de las 10- señaló que
«la única tregua es que el gobierno nos dé trabajo. No queremos más limosnas ni subsidios», dijo anoche.

Todo un simbolismo. Los chispazos del debut de Kirchner con los piqueteros coincidieron con las visitas al Presidente de Chávez y Castro, adorados por los piqueteros locales, en general ligados a partidos de izquierda.

También en el Puente Pueyrredón, distintos grupos cortaron ese acceso a Capital al cumplirse ayer once meses de los incidentes ocurridos el 26 de junio de 2002, donde perdieron la vida
Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. El reclamo fue para que la causa se reactive.

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