La combinación de crisis económica y año electoral no parece el mejor cóctel para un Mauricio Macri que quiere aumentar mil millones de pesos en el Presupuesto porteño 2009 subiendo impuestos. La oposición amenaza con rechazarle esa iniciativa que eleva el Impuesto a los Ingresos Brutos sobre la construcción, supermercados, importadores y sobre la industria manufacturera de la Ciudad de Buenos Aires. Pero también Macri quiere extender el cobro del Impuesto a los Sellos a todos los contratos comerciales actualmente no gravados, y aplicar alícuotas a los resúmenes de tarjetas de créditos, seguros y a la compraventa de autos usados. Por ahora, el Gobierno porteño sólo considerará el inicio de obras nuevas, en caso de requerir ahorros.
El kirchnerismo prepara un regreso del fin de semana largo con una batería de cuestiones para mortificar al Gobierno porteño. Empezará hoy, rechazando en una reunión especial el proyecto que crea la policía porteña.
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Seguirá mañana en la Comisión de Salud, donde se intentará interpelar al ministro del área y continuará en Obras Públicas defendiendo un proyecto propio para el sistema de recolección de residuos. Sin embargo, ninguno de esos asuntos privará a Mauricio Macri de las leyes correspondientes en cada tema, tal como surge de los acuerdos que se están manteniendo en la Legislatura. Pero el tema sobre cual los kirchneristas planifican mantener una posición más dura es con respecto a la ley de presupuesto que el gobierno local envió hace quince días.
El proyecto incluye la estimación de $ 665 millones extra por el aumento en la alícuota del Impuesto a los Ingresos Brutos, pero sólo en algunas actividades, así como se incorporan en la propuesta rubros que actualmente están a tasa cero. Además, el proyecto que elaboró el ministerio a cargo de Néstor Grindetti considera que recibirá otros $ 200 millones adicionales al hacer extensivo a todo tipo de contratos el Impuesto a los Sellos.
El kirchnerismo anticipó ya que no votará a favor de ningún aumento de impuesto, tal como hizo ya cuando la propuesta la subir las tasas inmobiliarias que pagan los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires fue presentada por Jorge Telerman, pero para el primer presupuesto de Macri, que es el vigente. De todos modos, el macrismo, que es mayoría en el recinto, consiguió los votos para aplicar la suba.
Intento
Pero, para el primer presupuesto propio de Macri y que tendrá vigencia en el año electoral, el kirchnerismo intentará conseguir aliados de otras bancadas para oponerse al proyecto. Ahora el argumento será la crisis, como explicó a este diario el titular de la bancada Frente para la Victoria, Diego Kravetz. «No vemos bien un aumento de impuestos a la luz de la crisis económica y difícilmente acompañemos esa propuesta», indicó el legislador.
El argumento para rebatir esa posición, que guarda el titular de la Comisión de Hacienda, Alvaro González (PRO), dolerá tal vez al kirchnerismo, ya que el proyecto compara las tasas que se pagarán en Capital Federal, con respecto a las que se abonan en la provincia de Buenos Aires. «¿Por qué a Daniel Scioli le permitieron un aumentoy a Macri no?», replicanen PRO, con letra de Grindetti y González. El ministro porteño ya explicó que por ejemplo los hipermercados y supermercados a los que se quiere elevar la alícuota, «de todos modos, pagarán menos que la provincia donde los artículos cuestan igual que acá».
Macri elevará a 3,5% de la alícuota a los hipermercados (ver cuadro) y 3% a los supermercados por la venta de alimentos y bebidas. Es el rubro que más resiste la oposición, porque considera que se trasladará a los consumidores.
Además, se gravará -de aprobarse el proyecto- a la construcción de viviendas de menor categoría que actualmente no tributa, con 3% sobrelos Ingresos Brutos, mientras que a la industria manufacturera local se le aplicará sólo 1%.
Sellos
El otro aumento corresponderá a sellos, impuesto que se aplica actualmente a cuatro tipos de contratos ( transferencia de inmuebles, alquileres comerciales, escrituras de buques y locación de viviendas amuebladas para turistas). Se extenderá a los contratos de seguros patrimoniales (0,8%), a los resúmenes de tarjetas de crédito (0,6%), transacciones de autos usados (2%) y contratos privados (0,8%).
La discusión en el anticipo de la temporada electoral se presentará complicada para el macrismo que por ahora no tiene prevista ninguna modificación en el proyecto de ley de Presupuesto 2009 en función de la crisis, algo que a diario estarán monitoreando Macri, Grindetti y el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta. El único cambio previsto es no dar curso a obras nuevas si la situación lo justifica, pero sí concluir las ya comenzadas que cuentan con financiamiento.
Otro tema de debate que ya comenzó es el pedido del macrismo para renovar en 2009 $ 700 millones de deuda que se cancelará y conseguir un crédito de $ 300 millones para imprimirle mayor velocidad a la conclusión de los tramos de subterráneos que ya se han iniciado.
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