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22 de mayo 2007 - 00:00

Izquierda pelea el cuarto puesto

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La izquierda porteña, en sus distintas versiones, aspira captar en el cuarto oscuro del próximo 3 de junio, 12% de votos que Luis Zamora ha dejado huérfanos, luego de que su partido Autodeterminación y Libertad fuera perdiendo escaños en la Legislatura, con la renuncia de varios de sus miembros. «Zamora no supo conformar el partido horizontal que tanto anheló, ya que de a poco, él mismo se fue transformando en personalista», afirmó a este diario Héctor Bidonde, actual legislador y fue parte del proyecto de AyL, en sus comienzos.

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Teniendo en cuenta que en las últimas elecciones de la Ciudad, en 2003, el dirigente obtuvo 215.000 votos, detrás de Mauricio Macri y Aníbal Ibarra, hay que señalar que actualmente el bloque de AyL se pulverizó a pocos días de estar conformado.

«¿No es momento de rechazar tanto bastardeo de palabras, promesas y transas? ¿No es bueno hacerlo con un no grande y rotundo? ¿No es momento para el voto en blanco, la abstención o la impugnación?», se pregunta Zamora ante este diario con respecto a la contienda electoral. De esta forma, el dirigente socialista vuelve a repetir lo hecho en las elecciones presidenciales de 2003, cuando se mostró antisistema y se colgó de la frase «que se vayan todos».

En el cuarto oscuro de 2003, Zamora obtuvo ocho bancas. Pero desde el inicio, Tomás y Rubén Devoto, decidieron separarse del bloque y conformar uno aparte (hoy, Rubén mutó al kirchnerismo mientras que Tomás ya terminó el mandato).

Así empezó la tan temida fragmentación que continuó con la ida de Bidonde y otros dos legisladores, afirmando que «se percibía que no había estructura con qué responder y tratábamos de entender el porqué de ciertos comportamientos que cerraban a AyL sobre sí mismo». Ni siquiera en estas elecciones de la Capital Federal el partido presentará candidatos a legisladores porteños.

«No nos proponemos dar instrucciones de dueños de la verdad. Mucha gente busca a quien votar, sin embargo hoy, en esta campaña a jefe de Gobierno, nos parece más contundente adoptar esta actitud. Resistir así», marca uno de los escritos promovidos por Luis Zamora y Gerardo Romagnoli, (actual legislador junto a la ex esposa de Zamora, Noemí Olivetto). En el mismo escrito, Zamora señala además que la «hipocresía» con que se han manejado los más conocidos candidatos durante la campaña, es la principal causa de la «suciedad» de la misma. Dice que «Kirchner sacó a Scioli, lo mandó de candidato a la provincia e inventó a Filmus, ex de Grosso y Macri hizo cálculos, dejó la candidatura presidencial de lado y se acordó de nuevo de la ciudad, saltando baches y fotografiándose con chiquitas pobres».

«En las condiciones de crisis y rebelión popular actual, una unidad en el plano electoral hubiera potenciado enormemente a la izquierda. Si esto no ha ocurrido es porque una parte de esa izquierda busca sus alianzas políticas en el centroizquierdismo o, como en el caso del Partido Socialista, directamente con el oficialismo», remarca Jorge Altamira, primer candidato a legislador porteño en la lista del Partido Obrero (PO) quien aspira a volver a ocupar un lugar en el recinto de la Capital Federal. Sin embargo, Altamira, cree «que el factor que más va a influir en el crecimiento de las izquierdas, actualmente, es la crisis política producida por el affaire Skanska-Techint, por un lado y las rebeliones populares desatadas en Neuquén, Santa Cruz y Salta, por el otro, siendo esta última la más importante».

Para Patricia Walsh, candidata a jefa de Gobierno y primera legisladora por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) «las izquierdas no están fragmentadas ni mucho menos. Las izquierdas llenan la Plaza de Mayo, el 24 de marzo y el 1 de mayo, y sus integrantes protagonizan, codo a codo, los hechos principales vinculados con las luchas políticas del país, que precisamente no son electorales». Según Walsh, la desintegración de AyL no ha influido negativamente en el MST ya que ella misma se denomina «independiente», y destaca que el MST ha sabido juntar a diversos grupos, tales como Orientación Socialista, Círculo Socialista Independiente y el Movimiento Intersindical Clasista. De todas maneras, la hija del desaparecido escritor montonero, atribuye a Zamora «el error político de no haber sabido trabajar para la unidad de la izquierda en su totalidad y de haber, contrariamente a lo que piensa, construido de manera personalista».

La oferta de izquierda la conforman hoy, además de la lista de Walsh, y de Altamira, otros partidos chicos, como el Movimiento al Socialismo (ex sello de Zamora).

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