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Kirchner amplió la denuncia que había formulado la senadora Cristina Fernández ayer sobre "pacto de desestabilización" que estaba generando un clima de "violencia antes de las elecciones" al aludir a varias protestas piqueteras.
"No me asustan los pactos. Hay que darles nombre y apellido. Y les quiero decir que ese pacto que hoy estamos sufriendo, en la provincia de Buenos Aires es el pacto Duhalde-Patti-Menem para que vuelva el pasado", definió el jefe de Estado durante un acto en Bahía Blanca.
El presidente se refirió también a "los sectores que se dicen revolucionarios" pero son funcionales" a los pactos para poner "trabas" a su gestión.
Pocas horas después de la denuncia de la candidata a senadora bonaerense y en medio de un cruce de declaraciones de dirigentes del oficialismo y el duhaldismo sobre la existencia de acuerdos desestabilizadores, el presidente decidió identificar a los dirigentes aludidos.
"Cuando se dedicaron a desestabilizar institucionalmente el país lo hicieron con un presidente que había traicionado y olvidado por qué el pueblo lo había votado", señaló Kirchner al rememorar el final del gobierno de Fernando de la Rúa que culminó con la renuncia anticipada y la asunción de Duhalde.
Kirchner dijo que ahora "no van a poder, porque no me voy a escapar en un helicópetro" y centró sus cuestionamientos hacia el duhaldismo a quien acusó de haberlo respaldado en su camino a la Presidencia "por una banca de senador, o diputado".
"Aquellos que me acompañaron en el 2003, ¿por qué lo hicieron por tan poco tiempo? ¿Por una banca de diputados, por una banca de senadores o de senadora? ¿Es más importante la individualidad?", se preguntó.
El presidente enfatizó que está decidido a "no amparar pactos dirigenciales contra el pueblo argentino" y advirtió que, "cuando uno ya no sirve a esos intereses, tratan de ponerle trabas y desestabilizarlo".
La denuncia sobre un "pacto de desestabilización" fue tomada además por funcionarios y legisladores del oficialismo, en tanto que la respuesta desde el duhaldismo fue motorizada por el diputado Eduardo Camaño y la senadora Mabel M³ller.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, avanzó sobre la denuncia de Kirchner y dijo que existen "gestos políticos que se van sucediendo en los últimos tiempos" que provienen de "quienes se llamaran aliados del gobierno".
En declaraciones a radio 10, el ministro del Interior dio precisiones también sobre las acusaciones de acuerdos entre Duhalde y el dirigente Raúl Castells, líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados.
"Olivos es como un tren fantasma por donde han pasado unas caripelas que después se han llevado puesta a la Argentina. Yo mismo lo llevé a Castells" cuando era presidente Duhalde, recordó el ministro.
La ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, sostuvo en tanto que "hay muchos que no quieren formar parte del cambio de la realidad argentina" al respaldar las expresiones que pronunció ayer la senadora y candidata bonaerense.
También el presidente del bloque de senadores justicialistas, Miguel Angel Pichetto, se sumó a la amplificación de la denuncia y aseguró que "existen elementos como los que ha denunciado la senadora" sobre acciones desestabilizadoras con hechos de violencia y que Cristina Kirchner "está alertando a la sociedad".
Desde el duhaldismo, el presidente de la cámara de Diputados, Eduardo Camaño, respondió las acusaciones de Kirchner y señaló con ironía: "me siento el primer desestabilizador que votó todas las iniciativas que impulsó quien yo quiero desestabilizar".
"La lógica indica que las campañas empiezan de menor a mayor. Pero espero que esto sea lo máximo y empiecen a bajar los decibeles", añadió el diputado duhaldista.
En tanto, la senadora Mabel Muller le pidió a Cristina Kirchner que diga "puntualmente los temas que pueden desestabilizar".
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