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"Tenemos que terminar con la lucha de individualidades. Los viejos intereses no se retiran. Aquellos que son profesionales de la política no se retiran, como tampoco los que utilizaron la política para beneficio personal y sólo el voto del pueblo argentino servirá para retirarlos", enfatizó Kirchner.
Con esas palabras, pronunciadas durante el acto realizado esta tarde en la capital catamarqueña, Kirchner -pese a que no dio nombres propios- disparó sobre las principales figuras del duhaldismo y particularmente sobre Eduardo Duhalde.
La profundidad de la división partidaria llevó a que el jefe del bloque de diputados justicialistas, José María Díaz Bancalari, terminara como candidato a senador nacional por el PJ Bonaerense, junto a Hilda "Chiche" Duhalde.
Esa situación motivó un pedido de renuncia al cargo, que realizaron en la víspera 60 legisladores kirchneristas, que señalaron que Díaz Bancalari -un duhaldista que tenía buen diálogo con Kirchner- no podía conducir la bancada oficialista y enfrentar electoralmente al proyecto político del Gobierno.
Sin embargo, los kirchneristas no lograron reunir aún a la mitad más uno de los diputados peronistas -que llegan a 129- y se espera una dura confrontación con los duhaldistas, que se ajustarán al reglamento del bloque, que dice que para remover a los miembros de la conducción hay que sumar dos tercios de los integrantes de la bancada.
Anticipándose a ese enfrentamiento, Kirchner expresó: "Recorro toda la Argentina y les pido, igual que a ustedes catamarqueños, que me den las manos necesarias en la Cámara de Diputados para poder gobernar y sacar adelante a los argentinos".
Además, el presidente volvió a citar expresamente a su esposa y candidata a senadora nacional Cristina Fernández y subrayó que la necesidad de "creer fanáticamente en Argentina, abrazar la bandera del patriotismo en búsqueda de la Justicia, de la posibilidad del techo propio". Kirchner llegó este mediodía a Catamarca con el objetivo de entregar subsidios por más de 1,7 millones de pesos para la realización de obras públicas y la reparación de varias iglesias que fueron afectadas por el último terremoto que golpeó a la región.
En su segunda visita a la provincia en menos de un año, el mandatario estuvo acompañado por los ministros Aníbal Fernández (Interior), Julio De Vido (Planificación Federal), Ginés González García (Salud) y Alicia Kirchner (Desarrollo Social), y el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde.
La comitiva fue recibida por el gobernador de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, y poco después Kirchner mantuvo una entrevista con los padres de María Soledad Morales, Ada y Elías, con quienes dialogó en el sector VIP del aeropuerto Felipe Varela.
Durante el acto, se vieron las columnas del Frente para la Victoria, que vivaron la presencia del jefe de Estado y hostigaron insistentemente al gobernador Brizuela del Moral y al intendente local, Ricardo Guzmán.
Ambos son dirigentes del Frente Cívico, hegemonizado por el radicalismo, y sus discursos fueron prácticamente tapados por el ruido de los bombos, los cánticos y los silbidos de los militantes kirchneristas.
Al término del acto realizado en el polideportivo de la capital de Catamarca, el jefe de Estado comenzó a recorrer a pie las 20 cuadras que lo separaban de la Basílica Nuestra Señora del Valle, patrona de la provincia.
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